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Cuba: ayer, hoy y mañana...
Cuba, único país que ha permanecido bajo un modelo socialista en el mundo, amaneció el 19 de febrero de 2008 sin su máximo líder y mandatario en el poder. Fidel Castro, quien tomó el mandato de la isla a través de una revolución en el año de 1959, renunció a su cargo como mandatario de la isla, decidió apartarse de toda vida política y dedicarse al cuidado de su salud. |
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Cuba era un país que estaba al mando de Fulgencio Batista, que en un principio mostró una posición liberal y progresista, pero que poco a poco fue endureciendo su actitud política, hasta tal punto que la podríamos llamar dictatorial. El único comportamiento represario de Batista lo orientó hacia la oposición, que en ese momento no estaba de acuerdo con que ÉL siguiera en el poder y dejara que Cuba fuera el “motel” de los norteamericanos. Ellos no estaban dispuestos a seguir permitiendo que a Cuba la manejara Estados Unidos en todo su sistema político, económico, social y cultural.
Castro, mediante la revolución de 1959, derrotó a Batista y desplazó todo el sistema que los Estados Unidos habían logrado implementar hasta la fecha. Fidel toma el poder cambiando este sistema político, creando así un país socialista apoyado por la Unión Soviética.
Cuba ha sido un país que ha conservado una línea Marxista, a pesar de la derrota de todos aquellos que lo eran en Asia. Todos los ideales y modelos políticos planteados por este filósofo y economista han sido base para el gobierno de Fidel. Tras 49 años en el poder, Cuba ha sido un país modelo del socialismo: la existencia de la igualdad y la equidad social, a pesar de su déficit económico, ha primado más que la ambición por una riqueza monetaria.
Tras la renuncia de Fidel, los ojos de todos los países en el mundo se han centrado en Cuba, especialmente los de Estados Unidos, quien ha sido su máximo opositor y patrocinador de la derecha cubana. Todos gozan de felicidad porque Fidel ya no está en el poder. Ven una posibilidad de cambiar toda la situación política, que la mayoría a nivel mundial ve como mala. Lo que no saben es que detrás de Fidel vienen unos “fidelitos”, que están dispuestos a seguir dando la guerra para evitar una invasión imperialista, en especial de Estados Unidos, que es el país que más se ríe de felicidad por el hecho.
Ya es hora de que se deje de ver con grandes ojos a aquel enemigo imperialista que quiere apoderarse del mundo entero. Cuba es un país de ejemplo victorioso. Con la renuncia de Fidel no hay que pensar que de un día para otro Cuba dejará de ser el país construido por aquel revolucionario y que su obra será destruida de la noche a la mañana por Estados Unidos, máximo interesado en influenciar en la política cubana.
Amanecerá y veremos si la gran motivación que tiene Estados Unidos de cambiar a Cuba se verá concretada en hechos. Puede que sea el hermano de Fidel, Raúl Castro, u otro el que quede como presidente, pero difícilmente le quedará al que quiera llegar a establecerse en Cuba y cambiarla de la noche a la mañana.
UNIVERSIDAD DE BOGOTÀ JORGE TADEO LOZANO
JOHNNY DAVID BLANCO ACUÑA
REDACCIÓN DE PRENSA
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