Mantener un dinamismo físico constante, ayuda a fortalecer los huesos y músculos, evitando de esta manera, dificultades osteomusculares como la osteoporosis, la artritis, artrosis y dolores de espalda. :“El ejercicio físico disminuye el riesgo de caídas, ya que mantiene la movilidad y flexibilidad de las articulaciones y músculos, así, como la coordinación.” comentó el fisioterapeuta Fausto Londoño para el periódico El Taller.
En casos específicos como en el embarazo, el cuerpo exige mayor esfuerzo, un programa de ejercicios regulares como caminar o nadar, aumenta la capacidad de bombeo cardíaco y la mejor actividad pulmonar.
Justamente, el movimiento, la adecuada respiración y alimentación balanceada mejoran la condición física: fortifica los músculos, mantiene una correcta postura, mejora el sistema circulatorio y disminuye el estrés.
Por: Catalina Matiz - redactora El TALLER
De otro lado, el sedentarismo y el estrés incrementan el riesgo de obesidad, es entonces, cuando el ejercicio sirve para reducir calorías y lograr de este modo, bajar de peso; la autoestima se eleva y se optimiza la calidad de vida.
Según especialistas, hay que tener cuidado, al momento de elegir un programa de entrenamiento, razón por la cual, es necesario acudir al médico y estar atento a sus indicaciones para conocer qué actividad puede o no realizar, según su estado de salud.
El inadecuado entrenamiento físico en los atletas puede causar lesiones y deshidratación en el proceso competitivo. En estos casos la responsabilidad recae en los entrenadores y médicos de los deportistas de alto rendimiento, pues, la salud influye directamente en los resultados obtenidos.
Por: Martha Catalina Matiz Silva |