----------- Edición N° 14 - ---- Bogotá, D.C. - Colombia - Sur América - ----
 

Para el pueblo, pan y circo

El exagerado despliegue publicitario que le ha dado el canal RCN a promocionar su producción “INVERSIONES EL ABC”, basada en David Murcia Guzmán y el drama de DMG, es tal vez la prueba más contundente de que somos un país con un negro sentido del humor . Tal vez en la práctica no seremos lo que en la teoría, como cuando fuimos segundos en el ranking de los países más felices del mundo, pero lo que sí es una verdad absolutamente práctica es que hemos desarrollado una habilidad esquiva a los humanos que nos permite encontrarle gracia a casi cualquier suceso, por trágico que sea.

Es normal para el colombiano promedio ver en televisión, a los pocos meses de sucedido algún escándalo nacional (político, económico o social), un dramatizado con tintes de novelón mexicano que se suma al “primetime” criollo y que aliena a los espectadores con historias ajenas basadas en hechos reales.

La pantalla chica se ha convertido en el escenario perfecto para este comportamiento medio satírico en el que nos hemos especializado. Pasa poco tiempo, apenas el necesario para darles rostro a los personajes involucrados, y poner a rodar una millonaria campaña publicitaria de expectativa que asegure el público para el próximo estreno. Si algo tienen en común estas realizaciones , al estilo de “ Sin tetas no hay paraíso” y “ el Cartel” es que su contenido está basado casi en su totalidad en un libro previamente escrito por alguno de los, directamente, involucrados con la historia o el contexto de la misma y, además , que son invertidas exageradas sumas de dinero para hacer la historia mas creíble y asegurar que los efectos especiales, aunque en nada parecidos a los de Hollywood, si sean lo suficientemente impactantes para convencer al público que meses antes estaba entristecido por el hecho que le dio origen a la novela.

Cinco meses después de la intervención por parte del gobierno del Presidente Uribe a DMG, y del drama de los seguidores de David Murcia, quienes vieron cómo sus esperanzas del 300% de ganancias se iban junto con el hombre de la cola de caballo, la gente afectada no se termina de recuperar ni financiera ni anímicamente de sus pérdidas, pero gracias a la destreza nuestra de disminuir y olvidar fácilmente ( para la muestra un botón) ya tenemos serie en TV con la que reírnos y divertirnos.

“Un país que no conoce su historia está condenado a repetirla” seria la máxima perfecta para explicar el peligro que corremos como especie cuando olvidamos cómodamente lo que nos hizo llorar en el pasado. Como diría el emperador romano: Para el pueblo pan y circo.

Por:Natalia Suárez Jaramillo, estudiante de Comunicación Social - UJTL


Educación, Política, Economía, Ecología, Etc.
Cultura
Deporte
Tecnología e internet
Invitados Especiales
Opina y exprésate
Cine, Rumba, Fiestas, Etc.
Efemérides
 
 
 
 
 

Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos del sitio.

2004 -2008