| Pulpo:
El pulpo tiene un ganglio nervioso bien desarrollado
que funciona como cerebro y un sistema nervioso complejo. Su ojo
se parece al nuestro, por lo cual se cree que su visión es muy buena.
Los sentidos del tacto y del gusto también parecen estar bien desarrollados.
Los ocho brazos o tentáculos del pulpo se generan a partir de su
cabeza bulbosa y del cuerpo. Cada brazo está recubierto de
dos hileras de ventosas, que utilizan para
coger objetos. El sentido del tacto está particularmente
desarrollado en las ventosas y los bordes de las copas son sumamente
sensibles.
Cuando
el pulpo encuentra un objeto que despierta su curiosidad, lo
examina con las ventosas, apretándolas contra su superficie.
En distintos experimentos se ha comprobado que los pulpos ciegos
eran capaces de diferenciar, empleando solo el sentido del tacto,
entre objetos de distintas formas y tamaños. Los buzos del Calypso
(el barco de Cousteau) observaron cómo muchos pulpos construían
sus casas; uno de ellos partía una piedra grande y plana con un
ladrillo que había arrastrado desde lejos. En otro experimento se
colocaron botellas tapadas con corchos
y con un cebo en su interior. Al
verlas, el pulpo procedió a destaparlas alcanzando el cebo que había
en el interior de la botella. |