| Raya:
Los hábitos de apareamiento de tiburones y
rayas se encuentran entre los más avanzados de todos los peces.
La hembra lleva los huevos dentro de su cuerpo. El macho está equipado
con un par de varas eréctiles llamadas abrazaderas o claspers, a
través de las cuales introduce el esperma en la abertura del cuerpo
de la hembra. En ocasiones, después de la fecundación, algunos tiburones
y rayas echan los huevos directamente al mar. Sin embargo la mayoría
de los tiburones y rayas que viven en mar abierto son vivíparos.
Sus crías están completamente formadas en el momento de nacer y
han experimentado todo el desarrollo embriónico dentro del oviducto
de la hembra, recibiendo, al mismo tiempo, alimento a través de
la yema de la gran membrana vitelina que lo recubría.
Cuando
descubre una zona donde hay comida en abundancia, la
raya se detiene y se instala suavemente sobre el fondo. Comienza
a agitar las grandes aletas pectorales, provocando así una corriente.
De este modo, se levanta de el fondo una nube de arena suelta y
barro, y en la zona despejada quedan expuestos una gran cantidad
de habitantes del fondo. La raya se los come. Algunas veces, un
molusco bien agarrado al suelo se niega a ser devorado. Para despegarlo,
la raya apoya sobre la criatura su cuerpo flexible, formando un
vacío entre si misma y el fondo. El vacío hace que la presa se suelte
y la raya la succiona.
Manta
Raya: Al igual que las aves, estas
utilizan los miembros anteriores, comparables con los brazos humanos.
Mientras las aves aprovechan las alas, las mantas emplean las aletas
pectorales, que se han convertido en estructuras enormes, flexibles
y triangulares. Al batirlas, pueden cambiar la inclinación de las
alas para obtener mayor eficacia durante los movimientos hacia arriba
y hacia abajo.
La
manta raya se alimenta mediante una serie de piruetas lánguidas,
una especie de ballet tridimensional.
Este animal inmenso y gracioso, primo del tiburón, se alimenta por
filtración y hace pasar muchos litros de agua por minuto
a través de su enorme boca. A cada lado de ésta tiene dos aletas
de alimentación orientadas hacia adelante, que atraen los peces
y el plancton. En la garganta, una pantalla de protuberancias pequeñas
y espinosas retiene los alimentos hasta que puedan ser tragados
para evitar que se tapen las agallas del animal. Cuando están en
actividad, éstas aletas de alimentación tienen aspecto de cuernos,
lo que le ha valido el nombre de «pez demonio» y una
reputación que no se merece.
Una
raya con las alas extendidas alcanza unos 7.6 metros aproximadamente.
Se cree que la manta pare sólo una cría. Durante el alumbramiento
(y a menudo también en otras ocasiones),
la manta bate sus aletas como los pájaros y salta hasta 1.5 o 1.8
metros por encima de la superficie. |