Humanidades
ALGUNAS REGLAS ACADÉMICAS GENERALES
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1. SOBRE LA METODOLOGÍA DE TRABAJO
EN LOS SEMINARIOS DE FUNDAMENTACIÓN HUMANÍSTICA
Para desarrollar una actitud inquisitiva por
parte del estudiante, se adoptará la metodología
del SEMINARIO. El seminario es un concepto que tiene su origen
en la jardinería. El seminario no es otra cosa que el
invernadero que sirve para el fortalecimiento de las plantas
jóvenes antes de exponerlas a su lugar definitivo en
la intemperie. En cuanto metodología educativa, fueron
las universidades alemanas las que desde comienzos del siglo
XIX convirtieron el espacio del aula como un lugar abierto a
la discusión entre el docente y los estudiantes. Hoy
en día esta metodología goza de gran aprecio en
la gran mayoría de las universidades del mundo.
El seminario no pretende, como la clase magistral
o la conferencia, impartir conocimiento, casi todo en posesión
del profesor; tampoco compite ni con el taller en el que se
desarrollan destrezas de carácter manual o formal, ni
con el laboratorio en cuanto espacio que sirve para establecer
la contrastación empírica de teorías. El
seminario pretende, guardadas las proporciones, establecer una
comunidad de diálogo entre pares con la intención
de abordar un problema y generar discusión. Entre más
heterogénea sea la naturaleza de los participantes, el
seminario tendrá mayores frutos, siempre y cuando todos
aporten ideas que contribuyan a la mejor comprensión
o a las posibles soluciones del problema que ha sido escogido
como objeto de estudio.
En un seminario el papel del docente consiste
en estimular a los estudiantes para la búsqueda efectiva
y provechosa de respuestas, y en ayudarlos a formular sus ideas
coherentemente, tanto en la exposición oral o en la discusión,
como en la exposición escrita. El estudiante debe comprometerse
con las lecturas señaladas de antemano, pues constituyen
el objeto de discusión de cada sesión, para que
su participación resulte lo más significativa
posible.
Para el adecuado funcionamiento de los seminarios ofrecidos
por la FACULTAD DE HUMANIDADES de la Universidad Jorge Tadeo
Lozano, se adoptan los siguientes parámetros:
-
El tema debe estar claramente delimitado y formulado
en un programa escrito antes de iniciarse la actividad.
-
Los participantes -máximo veinte estudiantes-
del seminario deben comprometerse semanalmente con las
lecturas obligatorias señaladas para cada sesión.
-
Un participante diferente presentará en cada sesión
una breve relatoría sobre los problemas más
destacados para iniciar la discusión.
-
Los problemas más relevantes de cada sesión
y su correspondiente discusión deben quedar consignados
de manera resumida en un protocolo. Un participante distinto
asumirá esta tarea semanalmente.
-
Cada participante que desee aprobar la asignatura cursada
y obtener así los créditos académicos
estipulados, deberá presentar un ensayo final de
diez a quince páginas en el que se formulan apreciaciones
personales frente a uno de los problemas suscitados por
las lecturas o por las discusiones durante el seminario.
Este trabajo podrá ser presentado antes de la mitad
del período académico -como una versión
en borrador-, para que el profesor anote por escrito las
correcciones necesarias y así mejorar la versión
definitiva del trabajo.
-
Si el alumno no presenta los trabajos requeridos podrá
solicitar un certificado de asistencia.
-
El cupo mínimo para abrir un seminario es del
60 por ciento (60%) del cupo máximo, o sea doce
alumnos.
-
Dependiendo de los requisitos, cualquier persona con
título de bachiller puede cursar los cursos ofrecidos.
-
La Universidad reconocerá los créditos
si el estudiante cumple con todas las exigencias académicas.
2. CRITERIOS MÍNIMOS DE LAS PRUEBAS
ACADÉMICAS
La siguiente es una descripción de
algunos tipos de prueba académica que se pueden tener
en cuenta para las clases teóricas y los seminarios,
de los criterios mínimos de elaboración de los
mismos, y de los criterios de evaluación que se pueden
adoptar para evaluar el desempeño de los estudiantes.
-
Comprobación de lecturas. Busca verificar
que los estudiantes hayan estudiado, leído y analizado
las lecturas asignadas para una clase. Una manera de saber
si un texto se ha preparado adecuadamente es que luego
de su lectura, sea posible identificar las ideas y los
argumentos principales, pueda resumir el recorrido conceptual
seguido por el autor y lograr plantearle al texto algunas
preguntas congruentes. Las comprobaciones de lectura no
requieren de aviso previo y versarán exclusivamente
sobre los contenidos de las lecturas asignadas. Por tratarse
de una "verificación", este tipo de prueba
académica se evalúa objetivamente contrastando
las respuestas del estudiante con el texto base.
-
Parcial. Es una prueba académica sobre
los contenidos de la asignatura cubiertos hasta el momento
de su realización. Abarca las lecturas, las exposiciones,
las discusiones y, en general, todos los contenidos planteados
en clase.
-
Exposición oral y memoria de la exposición.
La exposición es una presentación ante la
clase de un tema o lectura previamente preparado. La mejor
manera de saber si una exposición se ha preparado
bien, es si el tema se logra resumir en un par de páginas
escritas, señalando el mapa conceptual y argumentativo
de la exposición misma. En la memoria, el estudiante
debe exponer la información de manera precisa y
coherente. Es deseable que una exposición conste
de un resumen de las ideas principales y del camino argumentativo
del tema y/o de la lectura; una selección de ideas
principales sobre las cuales centrar el esfuerzo expositivo;
unas preguntas finales, elaboradas y pertinentes, que
abran la discusión en clase. También es
deseable que los integrantes de la clase participen en
la evaluación de las exposiciones, para fortalecer
los compromisos de preparación de clase entre todos.
Si es el caso, además de evaluar las partes señaladas,
se puede tener en cuenta la utilización de apoyos
audiovisuales pertinentes. La memoria de la exposición
se evalúa según su utilidad y pertenencia
para la exposición oral.
-
Protocolo. Es un escrito breve y analítico
que tiene como propósito refrescar la memoria de
los asistentes sobre los temas, los argumentos y conceptos,
y sobre las discusiones que tuvieron lugar en la clase
inmediatamente anterior. Debe contener información
sobre fecha y hora de la clase, presentación de
los temas y discusiones, argumentos sostenidos y discutidos,
conclusiones acordadas y preguntas finales.
-
Ensayo. Es un escrito que busca exponer -con base
en un trabajo de creación e interpretación-
los puntos de vista personales del estudiante sobre un
tema específico. Por lo general, se pedirá
al estudiante que presente un proyecto de ensayo, como
fase preparatoria de la elaboración del mismo,
y una primera versión que prevea con mayor detalle
la elaboración definitiva del ensayo. Con la evaluación
se pretende identificar el esfuerzo argumentativo, el
tratamiento del problema y la coherencia en el desarrollo.
3. LOS DOCUMENTOS ACADÉMICOS
Los textos son como tejidos que entrelazan
conceptos, ideas y argumentos siguiendo un orden, y permiten
que nos vinculemos unos con otros: estudiante y estudiante,
profesor y estudiante. Los escritos también nos vinculan
con tradiciones pasadas y presentes, con autores ausentes o
fallecidos que nos hablan a través de sus textos. Por
supuesto, una posibilidad propia de los textos es que resulten
marañas que entorpezcan las capacidades vinculantes de
los mismos. Por esto, se debe buscar tejer textos de manera
clara, coherente y argumentada. Si se supone que sólo
se escribe bien lo que se piensa bien, la buena redacción
-aquella que respeta la ortografía y la sintaxis- puede
constituir un elemento de evaluación.
A continuación se presentan algunas pautas para tener
en cuenta en la elaboración de algunos tipos de textos.
3.1. Pautas para las exposiciones
y relatorías
-
Es recomendable que los temas elegidos para la exposición
sirvan como base para los que se desarrollarán
en el ensayo final. El propósito de esto es que
el estudiante tenga la oportunidad de pensar durante
el semestre sobre un problema específico. De
este modo, el estudiante tendrá la oportunidad
de refinar y articular adecuadamente el problema, su
desarrollo y posible respuesta.
-
Se debe entregar una copia escrita de la exposición
a todos los participantes del curso el día de
la presentación. El texto podrá ser leído
o expuesto en clase, según la preferencia del
ponente. Si el estudiante ha utilizado bibliografía
secundaria que no está prevista en el programa
de la asignatura, deberá presentar, con la suficiente
anticipación, una lista de aquellos textos que
considere pertinentes para la discusión de sus
propuestas de interpretación de los textos básicos.
-
El propósito de la exposición es formular
en la forma más incisiva, clara y explícita
los problemas e interrogantes planteados por el texto.
Para lograr este fin, la exposición debe contener:
a. Problemas explícitos o implícitos
que el autor del texto base trata de resolver.
b. Hipótesis de trabajo para resolver el problema
planteado.
c. Dificultades de interpretación que el texto
plantea.
d. Inquietudes propias que surjan a partir de la lectura
del texto, ya sean presentadas en forma de problemas
o de tesis de interpretación.
En suma, el propósito de la exposición
es servir como punto de partida para una subsiguiente discusión
en la que todos los asistentes participen.
-
El expositor supone que todos los participantes han leído
rigurosa y críticamente los textos base, así
como las lecturas secundarias que ha sugerido para complementar
sus propuestas. Es por tanto obligatorio que cada participante
prepare las lecturas de manera que le permita llevar a
clase también sus propias preguntas, problemas,
interpretaciones e inquietudes.
-
La mejor forma de hacer una primera aproximación
a un texto es intentar realizar una división lo
más clara y acertada posible del mismo, de manera
que se nos explicite la articulación y la coherencia
del texto, con un hilo conductor claro. Esta división
debe determinar en primera instancia cuáles son
los propósitos del autor; en segundo lugar, debe
mostrar cuáles son los pasos que el autor sigue
para lograr lo que se ha identificado como el propósito
del texto; y en último lugar debe mostrar cuáles
son las conclusiones positivas o negativas a las que llega.
3.2. Pautas para los protocolos
-
El protocolo debe llevar un encabezamiento
en el que se especifique el nombre del curso, la fecha de
la exposición a la cual hace referencia, la fecha
de lectura del mismo y el nombre de quien lo realiza. También
se debe indicar el título del tema tratado de la
sesión a la que corresponde y/o los textos sobre
la cual versó.
-
El protocolo, en primer lugar, debe elaborar un recuento
de los temas tratados en la sesión correspondiente;
en segundo lugar, debe indicar cuáles fueron los
problemas a los que se intentó dar solución
durante la discusión; por último, debe dejar
planteados explícitamente cuáles fueron
los interrogantes que quedaron abiertos.
-
El propósito del protocolo es relacionar de manera
ordenada y coherente el curso de la discusión teniendo
en cuenta los aportes y contribuciones hechas por los
participantes. En ningún caso el protocolo debe
ser un resumen de la exposición escrita; es un
documento en el que quedan consignadas las ideas expuestas
durante el debate. Por esto, el autor del protocolo debe
tratar de encontrar en la discusión un hilo conductor,
aún en el caso en el que este no sea evidente.
En el protocolo, el autor también puede incluir
sus propias críticas e ideas, ya sean acerca de
la exposición o de la discusión.
3.3. Pautas para la realización
de un ensayo
-
Antes de comenzar a redactar un ensayo, es necesario
leer cuidadosamente los textos sobre los cuales versará
este. Se deben identificar las ideas principales, el carácter
y el propósito de los textos, para luego formular
un problema o una pregunta personal acerca de las ideas
que allí se exponen. Aunque se haya dado como pauta
una pregunta explícita, se puede también
sugerir un problema o una pregunta alternativas que enriquezcan
el contenido del ensayo. Es necesario asumir una posición
crítica frente al texto; esto permitirá
expresar las propias ideas y aportar una interpretación
personal del problema, sin dejarse guiar totalmente por
lo que otros escriben. Esto no quiere decir que se deba
ignorar por completo lo que dice el autor del texto asignado
o elegido para realizar el ensayo. La idea consiste en
trabajar en conjunto con el autor.
-
Al momento de elegir bibliografía complementaria,
debe tenerse en cuenta que esta es sólo un instrumento
para desarrollar y refinar la argumentación y las
propias opiniones. Hay que ser cuidadoso en la elección
de la bibliografía complementaria: tiene que servir
para unos propósitos muy claros y no presentarse
como información desvinculada de los objetivos
propuestos para el ensayo. Bajo ninguna circunstancia
debe olvidarse reconocer explícitamente cuál
es la fuente de las ideas que han sido tomadas en préstamo
de otros autores.
-
El ensayo debe venir encabezado por un párrafo
introductorio en el que se describa -con completa claridad-
el propósito del trabajo; esto es, el problema
o interrogante que se tratará de plantear, desarrollar
y resolver. Este párrafo introductorio debe contener
además una descripción de los pasos seguidos
para proponer una respuesta tentativa. De esto se puede
inferir que la introducción debe ser, en el caso
ideal, elaborada después de la redacción
final del ensayo. Se recomienda en todo caso elaborar
una primera versión que sirva de guía antes
de comenzar a escribir.
-
El trabajo debe incluir también unas conclusiones,
en las que se expresen explícitamente y con claridad
los resultados a los que se ha llegado en la búsqueda,
y cuáles son los interrogantes que han quedado
abiertos. Las conclusiones no necesariamente tienen que
ser positivas. Toda búsqueda auténtica está
expuesta al fracaso; sólo aquellas investigaciones
que no responden a una verdadera voluntad de inquirir,
o que simplemente reproducen respuestas que otros han
elaborado, son inmunes al fracaso. Aquí el fracaso
no significa la frustración por no haber obtenido
un logro previsto, sino más bien la oportunidad
que se abre para aprender de nuestros errores. El avance
del conocimiento en las ciencias, las artes y la cultura
no procede por vía de repetición de lo aprendido,
sino de la capacidad para cuestionar, para indagar, dudar
sobre lo ya establecido y proponer cosas nuevas que permitan
aproximaciones diferentes y cada vez más profundas
a los problemas que nos rodean. La idea del ensayo es
articular cuestionamientos y aproximaciones propias a
una posible respuesta y poder justificar una manera personal
de interpretar el problema tratado. Por lo mismo, no basta
decir cosas como "para terminar este ensayo quiero
decir que no he llegado a una conclusión"
o cosas parecidas; hay que decir por qué no fue
posible llegar a una conclusión, exponer razonadamente
los interrogantes que quedaron abiertos y demostrar que
se hizo una auténtica reflexión sobre el
asunto en cuestión.
-
Las siguientes son algunas consideraciones generales
acerca del desarrollo del trabajo:
a. Es necesario mantener una línea clara de argumentación
o exposición y tener siempre en cuenta a dónde
se quiere llegar. No es conveniente escribir -como se
dice- por "asociación libre". Cada párrafo,
cada oración del ensayo, debe formar parte integral
del todo. Como en toda actividad del pensamiento, en la
elaboración de un ensayo es crucial la argumentación.
No basta escribir oraciones que afirman una cosa sin decir
por qué. También es importante prever posibles
objeciones a las tesis presentadas. Esto le proporciona
solidez a los argumentos.
b. Deben evitarse los saltos abruptos o escribir párrafos
u oraciones que no están consecuentemente conectados
conceptualmente con el hilo de las ideas. Tampoco conviene
dejar frases o párrafos sin concluir.
c. No se puede citar por citar. Todas las referencias
textuales deben guardar relación con lo que se
dice y deben ser por lo mismo pertinentes para aclarar,
ampliar o sustentar las propias ideas e interpretación
de los textos. Las citas nunca deben quedar aisladas,
como si se explicaran por sí mismas. Al lector
le es imposible adivinar cuál es la pertinencia
de la cita si no se introduce adecuadamente y si no se
explica su papel en el contexto. Si reproducimos literalmente
un texto no pueden omitirse las comillas ni la correspondiente
referencia bibliográfica. Tal omisión significa
incurrir en plagio. Si no se trata de una reproducción
textual sino de una paráfrasis, también
es obligatorio declarar de dónde han sido tomadas
las ideas.
d. Es importante distinguir muy bien cuál es la
propia postura frente a la de los autores a los cuales
se ha acudido. El lector debe saber con claridad cuándo
el autor del ensayo está hablando a título
propio y cuándo está hablando en nombre
del autor de un texto referenciado o interpretando sus
palabras.
e. Los datos estadísticos, históricos o
biográficos sólo son pertinentes si son
comentados o sirven para algún propósito
dentro del hilo argumentativo. En muchos casos, los datos
de corte enciclopédico son superfluos, no son críticos
y no siempre son relevantes para la discusión e
interpretación de los textos a los que nos vemos
enfrentados. Siempre es necesario tener un criterio claro
a la hora de elegir la información pertinente para
la discusión que específicamente nos conciern
4. SOBRE LA COPIA Y EL PLAGIO
Según el Diccionario de la lengua española,
una de las acepciones de plagiar es "copiar en lo sustancial
obras ajenas, dándolas como propias 1".
En este sentido, ningún estudiante podrá presentar
a título personal textos, imágenes, ideas o datos
de ninguna otra persona, en ningún escrito académico.
Esto quiere decir que si un estudiante utiliza alguna propiedad
intelectual ajena, tiene que citar correctamente las fuentes
editoriales de la misma. Si no lo hace, la nota de la actividad
académica será cero (0), y se informará
a la Unidad Académica en la cual se encuentra matriculado.
Si el estudiante reincide en plagio -y dependiendo de la gravedad
del caso-, la nota definitiva será cero (0) y el caso
será presentado al director de la Unidad Académica
para iniciar un proceso de sanción disciplinaria, según
lo contemplado en el Capítulo XIV del Reglamento Estudiantil
de la Universidad.
5. UN PAR DE RECOMENDACIONES FINALES
a. Cuando se escribe un ensayo, no se puede
asumir que el lector sabe de lo que se está hablando.
b. Para evitar la presentación de trabajos con errores
obvios de ortografía o redacción es indispensable
leer con atención el trabajo antes de la entrega definitiva.
Pedirle el favor a un compañero que lea lo que se ha
escrito, es una oportunidad para saber con qué claridad
han sido expuestas las ideas.
Ejemplo: Realización
de un Ensayo
1 Real Academia Española, Diccionario
de la lengua española, vigésima primera edición,
Editorial Espasa Calpe, Madrid, 1994, pp. 1616-1617. Este
es un ejemplo de cómo se debe citar. Una cita debe
contener referencia al autor, libro, articulo, editorial,
ciudad, año y página de la cual se obtiene
la información.
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