Matilda (Mara Wilson) es una niña muy inteligente, apasionada por los libros y con extraños poderes mentales. Hartos de su afán de saber, los padres de Matilda (Danny De Vito y Rhea Perlman), frívolos y materialistas, la llevan al sórdido colegio de la despiadada Sra. Trunchbull (Pam Ferris). Pero allí Matilda conocerá a la Srta. Dulce (Embeth Davitz), una encantadora maestra que sabrá apreciar y encauzar las dotes extraordinarias de la niña. Danny De Vito opta por una puesta en escena agilísima, psicodélica y disparatada que logra plenamente su objetivo de interesar a los adultos con la historia sin renunciar al público infantil. Esta apuesta narrativa y visual se refuerza con una inteligente carga crítica, que dinamita la subcultura televisiva, la egoísta despreocupación de ciertos padres hacia sus hijos y la educación a base de castigos, al paso que hace una encendida apología de la lectura, la fantasía, el cariño familiar y la educación en los valores.