Para Ángela Cristina Bello, la danza es la reafirmación de un cuerpo y de todos los impulsos que emergen de las emociones. | Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano

Para Ángela Cristina Bello, la danza es la reafirmación de un cuerpo y de todos los impulsos que emergen de las emociones.

Entrevista
Para Ángela Cristina Bello, la danza es la reafirmación de un cuerpo y de todos los impulsos que emergen de las emociones.
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Jueves, Septiembre 30, 2021
Ángela Bello es una bailarina, directora, investigadora y coreógrafa que participa activamente en eventos destacados del arte escénico. Desde muy joven empezó a interesarse por la danza; su gusto por la música y la literatura la llevaron a descubrir la sensación maravillosa de ver la realidad de una manera más sensible. Para ella, la danza es la reafirmación de un cuerpo y todos los impulsos que emergen de las emociones. Es un canal donde puede explorar y hablar de todo cuanto piensa y siente.

Ángela Bello es una bailarina, directora, investigadora y coreógrafa que participa activamente en eventos destacados del arte escénico. Desde muy joven empezó a interesarse por la danza; su gusto por la música y la literatura la llevaron a descubrir la sensación maravillosa de ver la realidad de una manera más sensible. Para ella, la danza es la reafirmación de un cuerpo y todos los impulsos que emergen de las emociones. Es un canal donde puede explorar y hablar de todo cuanto piensa y siente.

“Cuando uno es muy chico, no sabe por qué llega ahí. Solo lo hace porque es muy rico moverse sin ninguna pretensión y con el tiempo entiende el por qué le gustó moverse en su momento y hacer parte del mundo de la transformación y la danza”.

Ángela, ha estado desde 2002 en la compañía de danza Cortocinesis, que es una de las tantas que han podido consolidarse con el paso de los años gracias a todos aquellos encuentros o festivales que han ampliado la circulación de la danza escénica en nuestro país. Ella, junto con Vladimir Rodríguez y Olga Cruz, empezaron hace más de 15 años a construir el proyecto artístico que se ha visto nutrido como un ecosistema en que convergen distintos artistas, compañías con intereses en la creación e investigaciones del arte escénico. Todo ello, ha llevado a ampliar la panorámica o el espectro de lo que hoy es Cortocinesis, puesto que, se enfocaron en generar sistemas de entrenamiento corporal que permite a los intérpretes prepararse para lo que sea.

Antes de embarcarse en la aventura que supuso Cortocinesis, en 2001, empezó a trabajar como bailarina en la Fundación L’Explose que nació en París en el año 1991 y fue dirigida por el coreógrafo español Tino Fernández (1962 – 2020). Misma que ha tenido más de 30 años de importante trayectoria en creación, investigación y difusión artística.

El encuentro de Ángela encabezando Cortocinesis con la fundación L’Explose, sucedió hace casi dos décadas, cuando se inauguró La Factoría que, según se refiere en la página web (de L’Explose), fue en el año 2008 la única sala especializada en danza de Bogotá.

“Esta sede ha sido concebida como una “fábrica creativa” para impulsar el arte y la formación artística colombiana”.

Cuando Cortocinesis empezó, lo hizo prácticamente en conjunto con el festival universitario. Pues en esos años, aún no había muchas plataformas para la Danza Contemporánea y este, permitió que estos compañeros que estaban experimentando de manera muy intuitiva sin tener información o una formación técnica alrededor de esta clase de danza y que habían hecho composiciones o piezas con el folclore, se impulsaran con este festival desde el contexto de la Universidad Nacional. Para Ángela, este festival representa una gran importancia para la Danza Contemporánea en esta ciudad, pues ha sido un referente increíble que ha dado plataforma a muchas compañías emergentes.

“Tiene un valor casi constructivo de lo que es la danza en el país. De alguna manera, a lo largo de los años, ha construido a muchas compañías que, al participar en él, se motivan porque tienen un espacio para circular su trabajo. Cualquier plataforma que proponga a los artistas tener la posibilidad de mostrar su trabajo, siempre es muy valiosa.”

Lo últimos dos años no han sido sencillos, pero Ángela se considera afortunada, pues a pesar de la emergencia sanitaria mundial que aún se vive, con L’Explose estrenó una obra, hizo un par de trabajos en el Teatro Colón y pudo descubrir el arte escénico desde la perspectiva de la virtualidad, en donde se plantearon otras miradas y posibilidades creativas que antes no se habían probado. Porque en alguna medida, como dice Ángela, la razón de ser del arte escénico, tendría sentido en la medida en que sea un tema presencial; no hay nada que lo pueda reemplazar por más avances tecnológicos o ideas impresionantes. No existen algunas relaciones cinestésicas que solamente pasan cuando interactúan los cuerpos intérpretes en vivo o cuando hay una relación entre los cuerpos que se mueven en el escenario y los espectadores. Las sensaciones que se evocan de manera bilateral en las composiciones artísticas. 

“La razón de ser del arte escénico es el público, ¿Cómo vives esa relación cuando no ves a quien te está viendo? Eso que pasa ahí en la mitad, no existe en otro lado. Solo ahí”.

Ella siempre ha trabajado desde la intuición, y considera que así, todo se empieza a forjar de manera orgánica. Nunca ha tenido que trabajar con un solo concepto o una sola manera de “hacer las cosas”, y al moverse entre dos compañías que se manejan de maneras distintas, reconoce que así no se casa con una sola manera de componer y así puede hacer convergencia entre unas y otras de acuerdo a la intención del proceso que lleve a cabo.

Hablando un poco del tema principal de este festival, Ángela considera que no es más sino cómo lo terrenal, lo vulgar, lo verdadero y absolutamente natural, se transforma con la danza.  Es ver cómo la humanidad que nos atañe se pone sobre una metáfora, sobre un algo estético que no se ve cuando uno sale a coger un bus y ve las cosas suceder a su alrededor. Para ella es la armonía que se crea en lo cotidiano, al reconocer todo con énfasis en lo que hay a la vista, al alcance del olfato, del oído, del gusto. Los locos del mundo lo ven todo a través de un fractal y por ello hacen obras, canciones o escritos para transformar las cosas que están en comunión con nosotros todo el tiempo y prácticamente pasan en automático, casi indiferentes.

A su pesar, en esta nueva versión, Cortocinesis no tuvo oportunidad de presentar una propuesta, pues actualmente están trabajando en una obra que habla de la desaparición en toda su expresión que será presentada en la Bienal Internacional de Danza de Cali en el mes de noviembre.

 

Nicole Camila Peña Montoya
Estudiante Comunicación Social y Periodismo UTadeo
nicolec.penan@utadeo.edu.co

 

 

 

 

 

 

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