Opinión

A propósito de los Instrumentos Modernizantes

                                                                                                                                                                        &

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                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   Elaborado por:

Edgar Gracia López.

Todo parece indicar que buena parte de las realizaciones del futuro se tendrán como resultado de aplicaciones de métodos basados en modelos y artefactos dispuestos en muchos escenarios y sentidos; desde los modelos matemáticos y estocásticos que prevén comportamientos a través del juego de variables y contenidos definidos por los sujetos controladores y los ordenadores, hasta los resultados propios de las creaciones y aplicaciones cibernéticas y de otros órdenes (duras y blandas) que asegurarán--así se concibe, el camino hacia un mundo abundante en el régimen de aplicaciones estandarizadas. Por supuesto generando múltiples contracciones manifiestas en la tensión entre modernidad y modernización.

Desde luego en estos asuntos el lenguaje parapetado en la reflexión y la argumentación—como siempre, entra a terciar en las definiciones, contenidos, categorías y sentidos,  propios de un mundo que jamás se dejará reducir al supuesto orden demandado por la  modernización representada en el imperio irreflexivo producido por la aplicación de modelos y objetos.

 A pesar del lenguaje codificado propio de la rutina de las máquinas y las herramientas,  el lenguaje de  los hombres corresponderá siempre al sentido de lo posible en la construcción de realidad y por ende de sociedad; el lenguaje es como la vida misma para el entendimiento y la comprensión y por tanto un asunto de importancia para la actuación, en especial para la reconstrucción del tejido social, la solidaridad y la confianza. Afortunadamente el automatismo—si así lo queremos, tendrá las limitaciones derivadas del lenguaje social constituido en acuerdo, para efectos de un mundo que siempre pretendemos más humano y proclive a la igualdad, la solidaridad y la fraternidad, donde muy posiblemente no encajen los artefactos, ni los estándares.   

Por supuesto en los asuntos de las aplicaciones, estandarizaciones, regulaciones, hay mucho que decir y definir, pues las cosas no son tan fáciles. Es cada vez más evidente que somos arrastrados por una fuerza modernizadora uniforme (aunque no lo parece) que al mejor estilo de los vaqueros del oeste mata cualquier asomo de alternativa diferenciadora.

Con el automatismo y la regulación—propios de la época de Ford, se heredó las cadencias de tiempos y movimientos con un especial sentido del kronos orientado a la maximización y optimización de los procesos. Los efectos, desde luego--no son sólo el ordenamiento homogéneo de contenidos de  la realidad ontológica mediada por lo modelos y estandarizaciones, ahora presentes en casi todo tipo de tratamientos. Los efectos son otros y devastadores pues se armonizó (o al menos así se intenta) la conciencia y a través de ella la(s) manera(s) y forma(s) de observar y entender la realidad del mundo y de nuestros semejantes. Cada vez más nos cuesta trabajo reconocer la diferencia o si se le identifica tan sólo es para posar de diversos o múltiples, asunto que se complica cuando depositamos mayor valor a las decisiones sobre la aplicación de las herramientas y los instrumentos, que a la exploración de las diversas opciones para mejorar por ejemplo la calidad de vida, en todos los sentidos.

En este plano—desde luego, debemos otorgar un SI a los modelos y estandarizaciones de los procesos, pero un NO rotundo a la reducción de la existencia a través de la parametrización que nos hace dependientes, austistas sociales, irreflexivos y autómatas actuantes en función de las dinámicas y necesidades generadas especialmente por los dispositivos del capital. En estos asuntos, un paso importante lo será el reconocimiento de la necesidad social mediada primero por la reflexión (aunque ella cueste) para pasar luego a la acción. Desde esta perspectiva—tal vez se llegué a considerar que los modelos, instrumentos, artefactos, máquinas, herramientas, son simples medios para hacer de mejor manera y resolver eficientemente los dominios de los objetos, pero que nunca reemplazarán la creación como gestación de lo propiamente humano, y menos la sensibilidad de hombres y mujeres que artesanalmente o no, construyen permanentemente las comprensiones necesarias para disponer de un mundo más amable y a la altura de lo que significa realmente la humanidad. Ojalá que lo señalado anteriormente no se constituya en simple rogativa ante un mundo que como evidenciamos desplaza la razón kantiana, subyugada en el presente por el poder de los instrumentos, las herramientas y las armas.

 17 de septiembre de 2013