Morir en Marte o ir a Marte para vivir, esa es la cuestión
¿Sabía usted que, de poder realizarse un viaje de ida y regreso a Marte, este tardaría dos años y 231 días? Para el consejero de Utadeo, José Fernando Isaza, las tecnologías actuales no permiten viajes tripulados a ese planeta. Sin embargo, se han presentado más de 200.000 voluntarios para hacer parte de la primera tripulación al 'Planeta rojo'.
Un viaje a Marte sin regreso. Esta es la exótica travesía a la que, hasta ahora, se han inscrito cerca de 200.000 personas. Sin embargo, como lo declara el consejero de Utadeo, José Fernando Isaza, en su columna de opinión en El Espectador, es probable que muchos de estos aspiracionales 'viajeros del espacio' no logren cumplir su mayor sueño, debido a que la tecnología actual no permite vuelos tripulados a ese planeta.
“No voy a morir en Marte, voy a Marte para vivir”, fue la respuesta de algunas de las personas que desean conocer ese planeta para posar su pie sobre el monte Olimpo, uno de los más alto de todo el sistema solar; ver dos lunas en el cielo o experimentar las salidas del sol en el ‘planeta rojo’.
El columnista destaca que el viaje al cuarto planeta del Sistema Solar es largo y que debe trazarse un recorrido que minimice el uso de combustible tan solo para vencer la gravedad terrestre y “amartizar”, utilizando la fuerza de gravedad del sol para llegar al destino, lo que los astrónomos conocen como “órbitas de Hohmann”. En todo caso, sugiere el matemático colombiano, el viaje duraría aproximadamente dos años y 231 días, de ida y regreso, al tiempo que las distancias en órbita serían exponencialmente mayores en comparación con las estaciones espaciales, pues estas orbitan a 200 kilómetros de la tierra, mientras que, en Marte, lo harían a cerca de 200 millones de kilómetros.
