Cuando la confección y el diseño salvan vidas y dan un propósito | Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano

Cuando la confección y el diseño salvan vidas y dan un propósito

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Cuando la confección y el diseño salvan vidas y dan un propósito
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Viernes, Julio 22, 2022
En la Biblioteca de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, un grupo de once personas recibieron un certificado de participación del “Curso de Confección básico” el cual sirve como herramienta para emplearse o emprender. Un aporte de nuestra Universidad al desarrollo de las comunidades a través de la acción social.

“Nos mueve el deseo de aprender y la fe salir adelante. Nuestra lucha no ha sido fácil, pero debemos seguir”. Estas son las palabras de Reinel Méndez Tique, indígena del pueblo Pijao quien recibió su certificación del “Curso de Confección básico” liderado por la Facultad de Artes y Diseño de Utadeo en alianza con la Fundación Presente Perfecto, el cual tiene un objetivo claro: dar herramientas para mejorar la calidad de vida de las personas y sus comunidades.

Este objetivo, retador, ha sido el movilizador para que docentes y participantes culminaran un proceso que ha estado marcado por la gratitud, los sueños y la posibilidad de pensar en un mejor futuro. No es para menos, en estas tres semanas once personas, entre ellas madres cabeza de hogar, indígenas de la comunidad Pijao y personas de Venezuela, dispusieron su tiempo para aprender y regresar a la academia.

En este proyecto los profesores del programa de Diseño y Gestión de la Moda dictaron a un grupo de mujeres de la Fundación Presente Perfecto un curso básico de costura en los talleres de confección del programa, en el módulo 4 salón 601 de 9 a.m. a 1 p.m., que es el resultado de un trabajo conjunto entre la Biblioteca de Utadeo, el Área Académica de Diseño Visual e Interactivo y la Fundación. Para lograrlo los profesores prepararon un programa acorde con las necesidades de este grupo y lograron varias donaciones de material, mientras que la Biblioteca y la Fundación organizaron los horarios y la logística necesaria para llevarlo a cabo, además de la adquisición de los materiales restantes.

La emoción y el nerviosismo estuvieron presentes. “Llegué con expectativas y creí que iba a ser un curso teórico y lo que me encontré fue un curso que me ha permitido descubrir en qué soy buena”, dijo Karelis Paola Gil, quien es cabeza de hogar y tiene dos hijos: Benjamín y Eva. Ellos fueron su motor para empezar el curso de confección ya que le hizo ilusión poder hacerles su ropa y generar algunos recursos.

Al completar las tres semanas, se nota la habilidad que ha desarrollado con las máquinas, ya sabe hacer puños, faldas y pantalones. Con una amplia sonrisa señala “soy mejor de lo que pensé”. En estas semanas las personas han tenido la oportunidad de tener clases con los docentes del programa de Diseño y Gestión de la Moda en el que dictaron técnicas de confección e inducción a máquinas.

“El manejo de las máquinas es uno de los procesos que más cuesta, sin embargo, la disposición y las ganas de aprender les ha permitido a las personas desarrollar la habilidad y adquirir nuevos conocimientos”, dijo la profesora Diana Piedad Aldana del programa de Diseño y Gestión de la Moda quien además destaca sus ganas de aprender y preguntar si algo no se sabe.

Y es que el conocimiento sin duda alguna les da la oportunidad a las personas de empezar a escribir nuevas historias y emprender. Por ejemplo, Daniela Ricardo y Darly Rivera Romero, son dos primas de San Juan Bolívar, y tienen claro que van a diseñar blusas y shorts cortos. En estas tres semanas identificaron una oportunidad de negocio y los roles están claros, Darly estará en la administración.

Por su parte, Daniela Ricardo sí expresa con emoción que la máquina es lo suyo y que aprende volando. Ya tenía experiencia en temas de confección con una empresa en la que laboró, pero no conocía la fileteadora, máquina que la sorprendió y le encantó. Jairo Andrés Buitrago, técnico de laboratorio y talleres de la Universidad, fue quien les enseñó su manejo y con la paciencia que lo caracteriza, despejar dudas y empezar a trabajar.

El Taller de Costura de Utadeo fue el escenario de aprendizaje, compartir historias y de consolidar nuevas amistades mientras pegaban un puño o forraban una falda. “Ha sido emocionante ver como cada uno de ellos comparte sus experiencias y que van a poder salir adelante a través de un proyecto productivo”, señaló María Ximena Betancur, directora del programa de Diseño y Gestión de la Moda.

Proyecto productivo se pensó desde la Fundación Presente Perfecto quienes le apuestan al desarrollo no solo de los niños y jóvenes sino de sus padres de familia. La elección de un taller de costura se da por conversaciones entre las mujeres de las comunidades y entender sus necesidades. “Muchas de ellas se dedican al hogar y no podían comprar ropa para sus hijos a la vez que necesitaban generar ingresos. Por eso adquirir estas herramientas se traduce en una oportunidad para potenciar ese proyecto de vida y una luz en el camino para emprender o emplearse”, aseguró kelly Montenegro Pedraza, directora de la Fundación Presente Perfecto.

 

Las once personas que participaron recibieron un certificado de participación de la Universidad el cual pueden adjuntar en sus hojas de vida y darles la oportunidad de acceder a trabajos básicos de confección y seguir aprendiendo. “Estoy muy contento por este espacio académico, esto ha sido un privilegio y más cuando uno no tiene dinero para pagar por educación. Esto más que un curso es una lucha que ganamos poco a poco y más con la necesidad que tenemos luego de salir del Parque Nacional”, recalcó Reinel Méndez Tique.

Una lucha que pretende seguir con su comunidad Pijao, quienes en la costura buscan una opción de trabajo y dignidad. “Cuando sabes hacer algo, cualquier oficio y puedes trabajar ya no hay necesidad de ir a pedir y lo que nosotros queremos es trabajar”, indica Francis Margarita Zarraga Pulgar, una joven de 18 años de nacionalidad venezolana que en Colombia ha encontrado una forma de vida y una oportunidad para soñar.

Quiere entrar a la universidad, estudiar Diseño de Modas, formar su hogar y viajar. Tiene claro que, con cada paso que avanza se acerca a cada uno de estos objetivos. Agradece con lágrimas en sus ojos por estas semanas de estudio, por los docentes y quienes hicieron posible el curso. Gratitud fue el sentimiento generalizado en la Biblioteca de la Universidad en donde se dieron cita los estudiantes junto con sus docentes, para recibir su respectivo certificado.

Fue una especie de graduación. Todos llegaron elegantes y con la felicidad de culminar sus estudios. La docente Diana Piedad Aldana fue quien entregó los certificados en una mesa en la que estaban Sergio Martínez de la Biblioteca y Kelly Montenegro de Presente Perfecto. Los aplausos, las lágrimas y abrazos se tomaron el momento entre las palabras del público.

“Gracias por tan amablemente aportar para que el día de mañana seamos mejores personas y podamos cumplir nuestro propósito en la vida. Gracias por ser luz en el camino de las personas que Dios les ha puesto y llevarnos en la senda del conocimiento, el progreso y la libertad”, unas palabras en nombre del grupo de confección.

Así concluyó el cierre del curso que en su paso deja profesores con la satisfacción de enseñar a quienes disponen su tiempo para aprender y estudiantes que pese a las adversidades se atreven a perseguir sus sueños.

 

Reconocimiento personería jurídica: Resolución 2613 del 14 de agosto de 1959 Minjusticia.

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