Escrito por: Gabriela Ortegon @michelleo_2211 y Luisa Onofre @luisa.onofre17
Corrección por: Ana Heredia @anas.gh.6
Ilustración por: Julián Diaz @yul_4.16
Uno de los casos más recientes fue el de Villa de Leyva, en el Santuario Iguaque, donde la comunidad se unió para apaciguar las llamas que amenazaban con no ceder (Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, 2026). Resulta crucial comprender las enormes consecuencias ambientales que traen consigo. En primer lugar, el gran daño que causan de manera general en las diferentes especies de flora y fauna que habitan allí; en segundo lugar, las afectaciones en el clima, esto debido a la quema de vegetación que interrumpe el ciclo natural de la Tierra y la producción de oxígeno; como tercer punto, el incremento extremo de los gases de efecto invernadero en la atmósfera terrestre; y, en cuarta instancia, el desequilibrio de las cadenas alimenticias y la pérdida de bacterias, hongos y protozoarios, indispensables por ser organismos descomponedores de materia orgánica, junto a una lista interminable de daños. (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, 2018).
Más allá de las cifras de hectáreas afectadas, el impacto de los incendios sobre los ecosistemas es profundo y en muchos casos, casi imposible de revertir. La fauna también paga un costo alto, los animales con poca movilidad tales como los reptiles, anfibios, pequeños mamíferos, nidos de aves, mueren directamente por las llamas, lo que los obliga a desplazarse, a su vez, aumenta la vulnerabilidad frente a depredadores y desestabiliza las cadenas tróficas (Barlow y Peres, 2004). En la parte vegetal, el fuego elimina la cobertura que protege al suelo y altera sus propiedades físicas, químicas y biológicas, lo que reduce la fertilidad y la capacidad de retener el agua (Certini, 2005). En la vida subterránea, el calor extremo disminuye las poblaciones de microorganismos, que descomponen la materia orgánica y reciclan nutrientes, sobre los que descansa la recuperación del hábitat (Morillo et al., 2022). En la emisión de enormes cantidades de dióxido de carbono y otros gases a la atmósfera, que intensifican el calentamiento global y aumentan las condiciones de sequía que favorecen nuevos incendios (Bowman et al., 2009). En la región tropical donde nos encontramos, donde muchos ecosistemas quedan fragmentados y más expuestos a futuras quemas, lo que compromete la supervivencia de las especies de organismos nativos de cada zona (Armenteras et al., 2013).
Aunque la sequía y las altas temperaturas crean las condiciones para que el fuego se propague, la gran mayoría de estos incendios forestales no suelen originarse por causas naturales sino por actividades humanas (Balch et al., 2017). Las causas varían según la zona, e influyen factores tales como el crecimiento poblacional el uso de suelos las fuentes de materia seca disponible, el clima, la intensificación de actividades económicas (Ortiz et al., 2026) sin embargo, en el caso de quemas agropecuarias tras deforestación para expandir la frontera agrícola y ganadera, que genera terrenos con pastizales donde se quema para preparar la tierra, renovar pastos, y eliminar biomasa se salen de control generando incendios (Ocampo y Beltrán, 2018). A esto se suman descuidos cotidianos eventuales, como arrojar colillas de cigarrillo, vidrios fragmentados, dejar fogatas mal apagadas o lanzar pólvora y mantener linternas de fuego en zonas donde se encuentra vegetación seca. Además, los bosques que ya fueron fragmentados o quemados son más inflamables, ya que pierden la humedad y acumulan material seco, lo que genera un círculo en el que el incendio facilita el siguiente (Laurance, 2004). Por esto y más, es importante evitar prácticas que agraven el problema, respetar las prohibiciones de la zona, respetar los permisos de las autoridades ambientales, no encender fogatas cerca de vegetación, relacionado con apagar completamente las fogatas hasta que las cenizas estén frías al tacto y reportar cualquier evento que se salga de control a las líneas de emergencia, en lugar de querer sofocar un incendio que avanza y puede poner en riesgo la vida(UNGRD, 2020), estas son las herramientas más efectivas para reducir la frecuencia y gravedad de estos terribles eventos.
Referencias
Acevedo-Ortiz, M. Y., Arias, P. A., & Villa-Garzón, F. A. (2026). Sequías e incendios forestales en América Latina: una revisión sistemática de literatura. Colombia forestal, 29(1). https://doi.org/10.14483/2256201x.23266
Armenteras, D., González, T. M., & Retana, J. (2013). Forest fragmentation and edge influence on fire occurrence and intensity under different management types in Amazon forests. Biological conservation, 159, 73-79. https://doi.org/10.1016/j.biocon.2012.10.026.
Barlow, J., & Peres, C. A. (2004). Ecological responses to El Nino-induced surface fires in central Brazilian Amazonia: management implications for flammable tropical forests. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 359(1443), 367. https://doi.org/10.1098/rstb.2003.1423
Bowman, D. M., Balch, J. K., Artaxo, P., Bond, W. J., Carlson, J. M., Cochrane, M. A., ... & Pyne, S. J. (2009). Fire in the Earth system. Science, 324(5926), 481-484. https://doi.org/10.1016/j.ssci.2026.107411
Certini, G. (2005). Effects of fire on properties of forest soils: a review. Oecologia, 143(1), 1-10. https://doi.org/10.1007/s00442-004-1788-8
Gobernación de Cundinamarca. (2026a, 24 de agosto). Agosto concentra el 70,5 % de las hectáreas afectadas por incendios en Cundinamarca durante 2026.
Gobernación del Tolima. (2026b, 13 de agosto). Desde el aire y tierra, el Tolima combate 39 incendios forestales.
Jiménez Morillo, N. T., Caldeira, A. T., Guiomar, N., Miller, A. Z., & Commission, E. (2022). Impacto de los incendios forestales en la comunidad microbiana y la calidad de la materia orgánica del suelo. Universidad de Huelva. http://hdl.handle.net/10261/283839
Laurance, W. F. (2004). Forest-climate interactions in fragmented tropical landscapes. Philosophical Transactions of the Royal Society B: Biological Sciences, 359(1443), 345–352. https://doi.org/10.1098/rstb.2003.1430
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. (2018, 9 de marzo). Impactos ambientales que provoca un incendio forestal. Gobierno de México.
Ocampo-Zuleta, K., & Beltrán-Vargas, J. (2018). Modelación dinámica de incendios forestales en los Cerros Orientales de Bogotá, Colombia. Madera y bosques, 24(3). https://doi.org/10.21829/myb.2018.2431662
Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. (2020). Conozca más acerca de los incendios de cobertura vegetal. https://portal.gestiondelriesgo.gov.co/Paginas/Noticias/2020/Conozca-mas-acerca-de-los-incendios-de-cobertura-vegetal.aspx
Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. (2026, 21 de septiembre). Incendio forestal en Villa de Leyva está controlado en un 75 %








