Con un llamado a reprobar vehementemente el uso de fósforo blanco como arma en los ataques de la coalición liderada por los Estados Unidos en Siria, el presidente del Consejo Directivo de Utadeo, Jaime Pinzón, reflexionó, en su columna de opinión en El Nuevo Siglo, acerca de la degradación que trae a la guerra este elemento, a propósito de los recientes ataques perpetrados en contra de las estructuras terroristas de Isis.
Esta arma, que fue prohibida desde 1949 como una adición al Convenio de Ginebra, asegura el columnista, viola los derechos humanos, pues expone a sus víctimas a quemaduras dolorosas: “Existe razón para combatir grupos de la yihad perversos y mal intencionados, los daños que causan los obnubilados son terribles, no obstante la utilización del elemento es reprobable, desacertado situarse en igual nivel al de los asoladores”, asegura Pinzón.
El consejero llama la atención en que no es posible que se repitan los errores que, en otrora, ya han vivido países como Corea y Vietnam, así como los ataques de Hussein en Irák y del presidente sirio Al Asad, quien ha sido acusado de usar cloro y sarín en contra de los opositores al régimen: “el argumento de que se trata de acciones complementarias en el empeño de desactivar a Isis no convence y la Organización de Naciones Unidas tiene la obligación de ratificar el veto. La locura de dichos fanáticos que persisten en la destrucción planetaria debe enfrentarse solidariamente, el castigo a los responsables nos compromete, se trata de la defensa colectiva del género humano”, afirma.







