La asfixia de la oposición

La asfixia de la oposición
Lunes 29 de Abril 2019
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Tomado de https://genial.guru/creacion-salud/10-senales-que-muestran-que-tus-rinones-no-estan-funcionando-adecuadamente-564360/

Cuando el partido Centro Democrático batallaba en la oposición era un acucioso adalid del estatuto que le garantizara adelantar su labor sin obstáculos. Una vez en el Gobierno, está utilizando todos los medios legales e ilegales para reducir la oposición a su mínima expresión: le tumba sus representantes, le recorta sus derechos de expresión, en especial de réplica frente al presidente, y bloquea las votaciones en el Congreso que encuentre inconvenientes para sus designios.

Es inaudito que una sala auxiliar del Consejo de Estado, compuesta por cuatro magistrados, tome medidas tan trascendentales como destituir congresistas que han recibido el aval de 8,6 millones de ciudadanos, sin que pasen por su Sala Plena, donde puedan ponderarse todos los argumentos cuidadosamente para tomar una decisión que afecta el balance político en el Congreso. Es gravísimo que se burle la voluntad de número tan elevado de ciudadanos y se les arrebate su representación en el Senado y en la Cámara de Representantes. En un meme se graficaba la injusticia de la destitución de Antanas Mockus: Álvaro Uribe enfrenta 279 investigaciones, gravísimas la mayoría, se mantiene impune; una sola investigación contra Antanas, por una falta menor, lo condena y destituye sin derecho a apelación.

En el caso de Ángela María Robledo la mecánica es similar: se le destituye por doble militancia, pasarse del Partido Verde a un partido que no existe, porque el Consejo Nacional Electoral nunca le quiso reconocer su personería jurídica al movimiento Colombia Humana. Se evidencia el doble bloqueo de los grupos dominantes a la oposición, tanto su derecho a existir como el desconocimiento de su votación. En un sistema legal tan formalista se pasó a la sustancia para desconocer ocho millones de votos que obtuvo la dupla presidencial de ese movimiento inexistente. La implementación del Estatuto de la Oposición es así negada por tres magistrados de la sala disciplinaria del Consejo de Estado, aliados de la extrema derecha. El resultado es el estrechamiento de los canales legales de tramitación de los intereses de las clases medias y de los movimientos sociales con el Estado, para ser reemplazados por su represión violenta.

Hay además hechos que complican la situación del partido FARC al que el gobierno Duque le incumple en los compromisos del Estado en torno a la justicia transicional, las garantías de no extradición y proteger su vida e integridad física. No es de sorprender que varios integrantes de su viejo Estado Mayor anden ocultos y terminen en sus disidencias o integrándose al Eln, que según algunas fuentes ha duplicado sus números en el último año. La lección que se desprende de la experiencia tras cuatro años de negociación es que parte de las élites del país decidieron incumplir los compromisos solemnes firmados con aval internacional y de las Naciones Unidas para la desmovilización de este movimiento insurgente. La decisión de abandonar el proceso de paz con el Eln es otra señal de que Duque quiere la guerra.

El mensaje que surge de las marrullerías legales del fiscal, del Gobierno y del Centro Democrático frente a la oposición es contundente: los que opten por las vías legales de hacer política van a salir derrotados sin remedio. Es un mensaje que descorazona a los defensores de las formas pacíficas de hacer política y obviamente alienta al Eln y a las disidencias de las Farc.

Salomón Kalmanovitz | Elespectador.com

Donde fue publicado: 
El Espectador