Josephine Baker, espía
Jaime Pinzón, en su columna del Nuevo Siglo, aborda el centenario de la llegada de Josephine Baker a París, destacando su transformación de ícono cultural a heroína de la resistencia. Baker, famosa por su “danza de la banana” y su impacto en los años veinte, también fue una eficaz espía que, en plena ocupación nazi, utilizó su influencia artística y sus contactos para salvar miles de vidas. Pinzón celebra su legado y reflexiona sobre el valor del espionaje como una profesión que, a lo largo de la historia, ha moldeado decisiones cruciales en momentos de crisis global.