Destacadas
En las condiciones actuales, la educación en el sector rural no es rentable para la agricultura
Thursday, July 19, 2018
Compartir en
Fotografías: Alejandra Zapata - Oficina de Comunicación
Un estudio llevado a cabo por Jaime Tenjo y Carlos Alberto Jaimes, del Departamento de Economía de Utadeo, cruzó información sobre los ingresos, el género y el nivel educativo de las personas que viven en sectores rurales.

Existen muchos mitos en torno a la situación de las personas que viven en el campo colombiano: que no tienen oportunidades, que sus ingresos son muy bajos, que no poseen educación y que habitan en lugares sin tecnificación.

Lo anterior ocurre por la poca información que hay sobre el mercado laboral en este sector. Un hecho que lleva a los tomadores de decisiones a implementar políticas que poco a nada mejoran el panorama.

Por esta razón, Jaime Tenjo, director del Departamento de Economía, Comercio Internacional y Política Social de Utadeo, y Carlos Jaimes, profesor del mismo Departamento, se dieron a la tarea de caracterizar el sector y entender el papel que juega la educación en los ingresos de las personas.

Tomando como muestra a los municipios del país con menos de 25 mil habitantes, con cabeceras pequeñas y densidades menores a 100 habitantes por km2, se encontró que los pobladores tienen en promedio seis años de educación. Es decir, completaron la básica primaria.

Aunque la educación pareciera ser el problema, una mirada más profunda presenta otros resultados. Aumentar los niveles de escolaridad de las personas que habitan en el campo, si bien puede verse reflejado en un aumento significativo de sus ingresos en otros sectores, poco o nada afecta la agricultura. Según el estudio de Tenjo y Jaimes, un año más de escolaridad representa en promedio un 4 % más de ingresos en el caso de la agricultura y un 10 % en el sector no agrícola.

Esto no significa que no se deban educar. Según aclara Tenjo, doctor en Economía de la Universidad de Toronto, para hacer más efectiva la educación, estas medidas deben ir acompañadas de otros esfuerzos como mayor y mejor asistencia técnica, bienes públicos (distritos de riego, vías, etc) y distribución de la tierra. Elementos que cobran especial relevancia a un año de la implementación de los acuerdos de paz, cuyo punto uno está dedicado a la Reforma Rural Integral.

Otro de los análisis que realiza el estudio es en cuanto a las brechas salariales entre hombres y mujeres. Los datos, tomados de la Gran Encuesta de Hogares 2013 del DANE, muestran que al comparar los ingresos laborales de hombres y mujeres con igual nivel educativo y experiencia, las mujeres obtienen en promedio un salario inferior en un 30 % con respecto a sus compañeros masculinos.

Al desagregar esta cifra, Tenjo y Jaimes encontraron que a medida que aumenta el nivel educativo y el ingreso, la brecha entre ambos sexos disminuye. Así, la educación les resulta más rentable a las mujeres que a los hombres, pues un año más de educación supone un incremento salarial mayor para ellas.

Este estudio, que se puede consultar en el número 38 (2018) de la Revista de Economía Institucional de la Universidad Externado de Colombia, fue presentado como parte de la conferencia ‘Educación y Mercado Laboral en el Sector Rural, llevada a cabo el 12 de julio de 2018 en la Casa Museo Carlos Lleras Restrepo.

Photos