Cruz-Diez | Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano

Cruz-Diez

Con la apertura en marzo de 2022 de la obra de arte público del artista franco-venezolano Carlos Cruz-Diez, denominada "Anillo de Inducción Cromática, París 2012", la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, marca un hito en la historia del arte urbano en Colombia y entrega a la ciudad y al país un monumental mural de piso, después de 17 años de gestión y una inversión calculada en cerca de $3.000 millones.

En la historia del arte del siglo XX, Carlos Cruz-Diez (Caracas, 1923-París, 2019) fue una figura clave por haber sido uno de los creadores del Op Art en los años sesenta, por lo cual ha sido considerado un alquimista del color, ya que exploró, desde los años 50 la relación entre arte y ciencia a partir de las cualidades de la luz. Fue un estudioso de las propiedades del color y de los fenómenos de la persistencia retiniana, con propósitos que se relacionan con la creación de nuevas experiencias sensibles para las personas que observan sus obras y transitan a través de ellas, posibilitando en esta interacción, una puerta abierta al conocimiento del mundo a través de las sensaciones.

Gracias a la visión de la galerista venezolana Magdalena de Arria, a la generosidad del maestro Cruz-Diez y a la amistad del artista con la familia del consejero de la Universidad, Evaristo Obregón Garcés, en el año 2014 se formalizó la donación de la obra. Este proyecto se logró con el esfuerzo institucional de los directivos de la Universidad y el apoyo de diversas personas comprometidas con la idea. Finalmente, el rector Carlos Sánchez Gaitán, realizó las gestiones necesarias que permitieron culminar esta importante obra para el goce y beneficio de la comunidad.

 

El color, eje de investigación en las obras de Cruz-Diez

En su discurso plástico, Carlos Cruz-Diez desarrolló ocho ejes de investigación: Color Aditivo, Fisicromía, Inducción Cromática, Transcromía, Cromointerferencia, Cromosaturación, Cromoscope y Color en el Espacio. Cada uno de estos ejes de investigación tienen como propósito explorar las relaciones entre la forma y el color, pero de manera autónoma. Cruz-Diez buscó en cada caso, darle vida al color, independiente de la forma para crear lo que él denominó como “acontecimientos cromáticos”, que son la base para profundizar en sus teorías sobre la percepción visual y el color.

Sus obras son, por lo tanto, soportes para acontecimientos cromáticos, en tanto que en ellas suceden fenómenos de la luz y el color que son percibidos de una manera autónoma e individual por las personas que las observan. Más allá del concepto del color como una capa que se superpone a una superficie, sus obras evidencian que en ellas el color es una sensación construida en el cerebro del espectador participante.

Además de haber sido un ideólogo del cinetismo en el arte, al concebir las obras como experiencias participativas y no solo contemplativas, Cruz-Diez fue también pionero del intervencionismo urbano, movimiento artístico que desde los años setenta impulsó obras fuera de los circuitos comerciales y de los museos, para ampliar el espectro del arte al servicio de la sociedad.

En sus intervenciones, el artista utiliza el espacio público como práctica de interacción espacio-temporal, lo cual cambia definitivamente la relación entre obra y espectador-creador, dando cuenta de lo cambiante de la realidad y las infinitas posibilidades de la luz, la distancia y la velocidad a la que nos movemos, dando cuenta de la realidad. Como se indica en el catálogo de la exposición Carlos Cruz-Diez / El color sucede, organizada por la Fundación Juan March: “Estas obras presentan y aíslan un fenómeno en particular: la mezcla óptica de dos o más colores y su resolución –variando con la luz y la distancia– en nuevas gamas de color. Son obras que, como todas las de Cruz-Diez, relativizan nuestra concepción del mundo. Lo que en ellas sucede, lo que en ellas se da, no existe ni en la obra ni en el ojo, sino entre ambos, en su indispensable interrelación».

Cruz-Diez y el arte público en el paisaje urbano

La obra “Anillo de Inducción Cromática” que la Universidad Jorge Tadeo Lozano, instaló en el Centro de Bogotá, hace parte del conjunto de procesos y proyectos que el artista lleva a cabo en diversos espacios públicos de varios países del mundo. Cruz-Diez profundiza en sus teorías de luz y color, no sólo para exhibir en espacios de museos o instalaciones, sino también en espacios públicos o edificaciones representativas de interacción ciudadana. Con ello, el artista trabajó con una vocación social que lo llevó a integrar sus conceptos estéticos en la vida cotidiana, de tal forma que sus obras públicas salen de los museos y se vinculan de manera funcional, con los contextos urbanos y con la ciudadanía.

Las obras, por tanto, representan un giro frente a otras fórmulas plásticas o pictóricas, en tanto buscan la integración total del espectador con la obra, el espacio y el ambiente, al crear entornos envolventes que las hacen verdaderamente interactivas.

Es así como la obra instalada en la Plazoleta Jorge Tadeo Lozano hace parte de un conjunto de obras públicas que el artista llevó a cabo en su experimentación del arte óptico y cinético, dentro del cual se destacan: Muro y pisos de Couleur Additive, en el hall principal del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, Maiquetía, Venezuela; Ambientación Cromática, integración arquitectónica en la Central Hidroeléctrica Raúl Leoni, Guri, Venezuela; Cromoestructura Radial, Homenaje al Sol, instalada en Redoma Las Trinitarias, en Barquisimeto, Venezuela; y también Cromoestructura, que instaló en el edificio Kenex Plaza, en Ciudad de Panamá; obras de arte urbano que Cruz-Diez exploró como piezas que generan sensaciones sin anécdotas, es decir, desprovistas de intenciones narrativas, para con ello, posibilitar que las personas experimenten emocionalmente algún tipo de espiritualidad con la idea de ofrecer una nueva conciencia de lo estético.

En las obras públicas, como es el caso de “Anillo de Inducción Cromática”, Cruz-Diez enfatiza en la necesaria integración del mural de piso con el movimiento del espectador y, como en la superficie no ocurre nada más, excepto las disposiciones geométricas de los mosaicos, la experiencia de la obra es virtual, ya que no se proyectan acciones sino pura contemplación del efecto cromático, no se diseñan historias sino halos de color que varían según el movimiento y la posición de las personas que transitan por el lugar. Siendo el color presente en la obra instalada, este se mueve y entremezcla sobre la superficie estática, generando incluso una irreal tridimensionalidad y una sensación cromática que sumerge al espectador-actor en una dimensión espacial y temporal interactiva.

Los colores y su poder de transformar ambientes

Por: María Alejandra Moreno T.

Siempre me han gustado los colores, unos más que otros, es normal, mi preferencia está en los claros y vivos. Reconozco que los oscuros los evito, porque los relaciono con momentos de tristeza. Sin embargo, en estos últimos cinco meses esa percepción del color, lo que trasmite y cómo lo observo, ha estado en constante cambio debido a la obra que hoy entrega a la ciudad la Universidad Jorge Tadeo Lozano, “Anillo de Inducción Cromática”, París (2012).

Desde el 2 de noviembre de 2021, cuando se inició el proceso para la instalación de la obra, el color ha sido el protagonista, ese mismo que fue objeto de investigación del Maestro Carlos Cruz-Diez, quien en 1954 inició esa reflexión “que, en principio, emprende todo artista en un momento dado de su vida cuando comienzan las dudas sobre la trascendencia de la pintura que uno viene realizando”, se lee en el libro Reflexión sobre el color Cruz-Diez.

Esa reflexión le permitió identificar que, a lo largo de los años, el concepto del color se había mantenido intacto con esa enseñanza de que el color era para rellenar las formas. De ahí que emprendió una investigación metódica sobre lo que a través del tiempo habían hecho artistas acerca del color, un estado del arte.

De esta manera, se involucró con el mundo de la física, la química, la fisiología de la visión y la óptica. También indagó en lo que filósofos y humanistas habían razonado respecto al fenómeno de la percepción del color, no dejó área sin investigar. De ahí concluyó que: “la percepción del fenómeno cromático es algo inestable, que evoluciona constantemente, que está sujeta a múltiples circunstancias y que esta característica nunca había sido puesta en juego por los artistas”: Reflexión sobre el color Cruz-Diez.

Característica que le permitió mantener una reflexión profunda del color y concluir que está haciéndose constantemente y es autónomo. “Mi papá inició sus investigaciones en los años 60 cuando en Francia y Paris nacía el arte cinético. Aunque papá no le gustaba ese término ya que pensaba en un motor que se movía, y decía que el arte cinético no era eso. Lo que ellos pretendían era sacar el arte de los museos y pasar de lo contemplativo a lo participativo”, dice Carlos Cruz Delgado, hijo del maestro con quien trabajó de la mano por más de cinco décadas.

La vida del maestro Cruz-Diez, fue dedicada al color en todos sus ámbitos, lo cual le permitió desarrollar ocho ejes de investigación: Color Aditivo, Fisicromía, Inducción Cromática, Transcromía, Cromointerferencia, Cromosaturación, Cromoscope y Color en el Espacio.

La obra que donó a Utadeo hace parte de Inducción Cromática, una de las investigaciones sobre el fenómeno cromático que inicia Cruz-Diez en 1963. La visualización del color complementario se supone relacionada con el fenómeno de "post-imagen" o persistencia retiniana.

Así, fijando por unos instantes la mirada sobre un plano rojo, al desviarla, el ojo guarda por algunos segundos la imagen del plano, pero en color verde. De la misma manera, si la observación tiene lugar sobre un plano azul, la post-imagen es amarilla.  Se produce una visión en dos tiempos.

Según el maestro Cruz Diez, “combinando esa información con los módulos de acontecimiento cromático, obtengo obras capaces de generar su color complementario o inducido en un solo tiempo. Cuando incorporo o yuxtapongo dos o más tramas de color, produciendo ángulos críticos de visión, lo hago porque de esta manera genero conductas cromáticas difíciles de percibir en condiciones normales. Al multiplicar las zonas críticas de visión entre un plano de color y otro, se generan nuevas e inestables gamas de color, lo que no impide que el resultado sea un hecho expresivo, comunicativo y sensible”.

Esas nuevas e inestables gamas de color se perciben perfectamente en la obra “Anillo de Inducción Cromática” (2012). Sus colores de base son: azul, verde, naranja y negro. Sin embargo, cuando se contempla se da vida a colores: magenta y azul aguamarina, un verdadero espectáculo que nos permite involucrarnos con la obra y ser parte de esa reflexión que siempre promovió el artista.

“La magia de las obras de mi padre es que a través del color puede generar diferentes emociones en las personas que participan de las obras, ya que el arte cinético invita al espectador a participar en la obra y al estar inmerso en ella despierta sentimientos como alegría o tristeza dependiendo de quién está observando. Cada persona reacciona de forma diferente al color y es una experiencia única”, añade Carlos Cruz Delgado.

Quienes visiten la Plazoleta Pública de Utadeo, podrán contemplar una obra de talla mundial que, además, cumple una función social determinante de llevar al espectador a conectarse con el arte, poder cuestionarse, cuestionar la realidad y poder plantear soluciones.

El maestro Carlos Cruz-Diez, en una conversación en TEDxPuntaPaitilla, enfatizaba en “la crisis permanente en la que vive la humanidad y la función social del arte que incita a generar cambios”. De ahí que sus obras irrumpan en espacios públicos en Francia, Estados Unidos, Panamá, Venezuela, Italia y ahora Colombia, con un mural de piso compuesto por 408.000 piezas de cerámica elaboradas en la fábrica francesa Emaux de Briare.

“Anillo de Inducción Cromática” (París 2012) hará de la plazoleta de la Universidad un entorno más armonioso y un lugar de encuentro para artistas, estudiantes y curiosos que se quieran involucrar con el arte óptico y cinético de Cruz-Diez. Un lugar donde el arte y la ciencia se encuentran. Según Cruz Delgado, “las obras que están en otros países, son más de 200, hemos visto cómo bailarines de ballet, actores, músicos y artistas intervienen las obras para crear su propia obra y eso es algo maravilloso para interactuar y seguir construyendo arte y que las personas se apropien de las obras”.

Todos son bienvenidos para ver nuevos colores, otras perspectivas y la oportunidad de ser coautores de una obra que llega a Colombia a irrumpir en el espacio público. Por mi parte los colores ya tienen otro significado y posibilidades. Y la ciudad cuenta con un espacio para la reflexión porque como siempre manifestó Carlos Cruz-Diez, “vivo reflexionando. Yo no me inspiro. Reflexiono continuamente sobre todo lo que me rodea. Eso me permite ver cosas que los demás no perciben, o no le dan la importancia, y uno lo transforma en un discurso sensible que es un mensaje de espíritu”.

El arte en la ciudad como conocimiento

El maestro Carlos Cruz-Diez a partir de sus obras, nos deja un legado muy importante que trasciende la concepción del arte convencional o mercantilizado al afirmar que: “La noción arte es invento del hombre y el más bello y eficaz mecanismo de comunicación que el ser humano haya podido imaginar. Ver y disfrutar el arte, es redimir lo ingrato y avieso de nuestra cotidianidad. Es abrir una puerta en busca del verdadero conocimiento y de la inmaterialidad trascendente”.

Además, el artista expresó muy sabiamente la función del arte como: “… un afectivo refugio, un mensaje diferente en el ambiente caótico, agresivo y compulsivo de las urbes”.

Anillo de Inducción Cromática” será una obra emblemática para la ciudad y estará ubicada estratégicamente en la Plazoleta Jorge Tadeo Lozano, como un escenario que invita al tránsito, pero también a la estancia contemplativa y al conocimiento, es una puerta abierta a una experiencia que va más allá de los espacios académicos, es la metáfora de un escenario que invita a la concentración, pero también a la apertura de las sensaciones y las percepciones.

Con ello, la Universidad Jorge Tadeo Lozano democratiza, aún más, sus espacios públicos, por medio del arte, de lo participativo y de lo lúdico en un campus compartido con la ciudadanía.

 

"Anillo de Inducción Cromática" en el contexto urbano del Centro de Bogotá

La obra que se instaló en la plazoleta de la Universidad configura el diseño de un círculo de 20 metros de diámetro, conformado por una franja de tres metros de ancho, que se construye con pequeñas piezas de azulejo de colores azul, verde, rojo y negro, las cuales han sido elaboradas especialmente en una fábrica francesa como parte del cuidado de durabilidad que requiere la intervención en el piso de una obra de arte urbano. En la pieza, al menos dos ejes de investigación son aplicados por el artista: la Fisicromía y la Inducción Cromática.

La Fisicromía (Physichromie) es un fenómeno cromático que explora Cruz-Diez al integrar, en bandas de cartón, colores como el verde, el negro el rojo y el blanco, jugando con la reflexión de los colores que él denomina “módulos de acontecimiento cromático” los cuales interactúan entre ellos para transformarse de manera continua y generar gamas cromáticas inexistentes en el soporte.

Las Fisicromía revela tres comportamientos diferentes en el color: el color aditivo, el color sustractivo y el color reflejo. Como se puede observar en la obra que se instala ahora en la Tadeo, el color invade el espacio entre las líneas de la obra, y estas actúan como moduladoras de luz. Las tonalidades de la obra y su dimensionalidad se modifican en la medida en que el espectador se desplaza a través de ella y a partir de la intensidad de la luz del ambiente, lo cual proyecta colores en el espacio y modifica los colores yuxtapuestos.

El otro eje de investigación, aplicado por Cruz-Diez en la obra es la Inducción Cromática (Induction Chromatique), un concepto basado en el principio de la persistencia retiniana, según el cual, tras fijar la mirada un instante sobre un color, este permanece en la retina y, al observar otra superficie de color diferente, esta se ve modificada por la persistencia del anterior. Tomando como base el estudio que realiza del trabajo de Isaac Newton en óptica, donde menciona que la visualización del color complementario está ligado al fenómeno de la persistencia retiniana, Cruz-Diez indaga sobre la visión en dos tiempos con los módulos de acontecimiento cromático para generar colores complementarios en las superficies de sus obras.

En un entorno urbano privilegiado en el centro de Bogotá, “Anillo de Inducción Cromática” se inserta en un espacio público que alberga la obra en una plazoleta de 4.368 metros cuadrados ubicada entre las carreras 3ª y 4ª con calles 22 y 23. Esta plazoleta, concebida en el campus universitario como espacio público abierto a la ciudad, a su vez sirve como lugar de conexión e ingreso a varios edificios emblemáticos de la Institución.

La nueva obra de arte público que entrega la Universidad a la ciudad y al país, dialoga con el diseño urbano y arquitectónico de la Plazoleta Jorge Tadeo Lozano, realizado por Bermúdez Arquitectos, al igual que los dos edificios que conforman el conjunto, resultado del Plan de Ordenamiento de la Universidad. De esta manera, el Edificio de Postgrados Guillermo Rueda Montaña (Primer Premio Nacional de Arquitectura 1998) y el Edificio Biblioteca-Auditorio-Rectoría, junto con “Anillo de Inducción Cromática”, se convierten en un escenario que invita al tránsito, pero también a la estancia contemplativa y al conocimiento. Una muestra adicional de los esfuerzos que realiza la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano por democratizar, aún más, sus espacios públicos por medio del arte, de lo participativo y de lo lúdico

Este espacio se integra al conjunto arquitectónico del Edificio de Postgrados Guillermo Rueda Montaña (Primer Premio Nacional de Arquitectura en la categoría de diseño arquitectónico de la Bienal Colombiana de Arquitectura 1998) y el Edificio Biblioteca-Auditorio-Rectoría, construido entre 2002 y 2004. En el costado occidental, sobre la carrera 3ª, surgen los arcos de ingreso que conforman la entrada principal a la Universidad, cada arco representa las áreas académicas tradicionales de la institución: Ciencias Naturales e Ingenierías, Ciencias Sociales, Ciencias Económicas y Administrativas, y Artes y Diseño.

 

CARLOS CRUZ-DIEZ

(Caracas, 1923 – París, 2019)

Carlos Cruz-Diez es uno de los grandes protagonistas del arte contemporáneo. Su obra y sus escritos lo sitúan como el último gran pensador del color del siglo XX. Su trabajo ha aportado al arte una forma nueva de conocimiento del fenómeno cromático, ampliando considerablemente su universo perceptivo.

Cruz-Diez propone el color como una realidad autónoma, evolutiva donde la implicación de nuestros sentidos revela acontecimientos cromáticos en desarrollo. Acontecimientos que tienen lugar en el espacio y en el tiempo real, sin anécdotas ni referencias, desprovisto de simbología, sin pasado ni futuro, en un presente perpetuo.

Sus obras nos invitan a otra relación de conocimiento, donde el espectador puede descubrir su capacidad de crear y destruir el color con sus propios medios perceptivos, encontrar su propia resonancia afectiva y vivir una experiencia individual.

Él mismo se describe como un artista que practica la disciplina del investigador, "porque los soportes que he logrado estructurar son fuente de sorpresas y de imponderables… En mis obras nada está hecho al azar, todo está previsto, programado y codificado. La libertad y lo afectivo sólo cuentan a la hora de elegir y combinar los colores, tarea a la que impongo una única restricción: ser eficaz en lo que quiero decir. Es una integración de lo racional y lo afectivo. Yo no me inspiro: reflexiono".

Su investigación, fundamentada en tres condiciones cromáticas, sustractiva, aditiva y refleja, se desarrolla en Couleur Additive, Physichromie, Induction Chromatique, Chromointerférence, Transchromie, Chromosaturation, Chromoscope y Couleur à l’Espace. Cada una de estas investigaciones responde a comportamientos distintos del color.

Sus obras figuran, entre otras importantes instituciones, en las colecciones permanentes de:

 

  • Museum of Modern Art (MoMA), Nueva York
  • Tate Modern, Londres
  • Musée d’Art Moderne de la Ville de Paris
  • Centre Pompidou, París
  • Museum of Fine Arts, Houston
  • Wallraf-Richartz Museum, Colonia
  • Geffen Contemporary, Museum of Contemporary Art (MOCA), Los Angeles
  • Hirshhorn Museum and Sculpture Garden, Washington, D.C
  • Louisiana Museum of Modern Art, Humlebæk.

 

 

 

Reconocimiento personería jurídica: Resolución 2613 del 14 de agosto de 1959 Minjusticia.

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