Siete posibilidades para combatir el cambio climático
El planeta desde su origen ha vivido cambios de clima de forma cíclica, tiempos de mucho frío y otros muy calientes, pero la actividad humana y sus impactos siempre han afectado estas variaciones, siendo un “ruido dentro de un ciclo”.
Así lo señaló José Fernando Izasa, físico, exrector y miembro del Consejo Directivo de Utadeo, en la Conferencia El Cambio Climático y sus implicaciones: energéticas, ambientales y de procesos, el pasado 21 de junio en la Biblioteca Museo Casa Lleras.
El planeta pasó, por ejemplo, por la ‘Primavera de la Edad Media’; luego, por una época de frío en el siglo XVI; hacia 1860 vivió un calentamiento que coincidió con el gran aumento de la población mundial y en los años 70 y 80 del siglo pasado, los científicos temían una glaciación. Hoy enfrentamos un calentamiento global producto de las emisiones descontroladas de CO2 de los siglos XX y XIX.
“Un problema de calentamiento o de enfriamiento no es una variación de temperatura muy grande, 2 o 3° son suficientes para crear una catástrofe ecológica”, señaló Isaza.
Es decir, durante un día podemos pasar de menos grados en la mañana a más grados en la tarde, pero un aumento de 3° permanente produce un cambio total en el hábitat de la tierra.
Isaza propuso, entonces, siete posibilidades para combatir el cambio climático, las cuales abarcan decisiones colectivas, así como acciones cotidianas:
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Reducir las emisiones de gases como CO2 y metano. La ganadería extensiva, por ejemplo, es una de las causantes de mayor contaminación por metano.
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Mayor eficiencia energética y potenciar proyectos que apunten a combatir las emisiones de CO2.
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Conducir de manera eficiente. Si no debe encender y apagar su vehículo tantas veces al día, seguro contribuirá a reducir las emisiones de CO2.
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Quemar el gas metano de los botaderos de basura. No sería descabellado pensarlo sabiendo que el metano es uno de los gases más contaminantes.
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Realizar estudios más serios sobre huella ecológica. Por ejemplo, si va a un restaurante tenga en cuenta al pedir 4 langostinos que alguien tuvo que cortar un manglar para que estén sobre la mesa. Tumbar un manglar equivale, aproximadamente, a 5000 toneladas de CO2.
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Pintar las casas y los techos de blanco. Por increíble que parezca, la pintura blanca ayuda a reflejar la radiación al espacio, lo cual evita el calentamiento.
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Aumentar los espejos de agua, son ideales para disminuir la temperatura.
“Lo que afecta -el cambio climático- no es la vida en la tierra” porque vida, probablemente, siempre va a haber, “sino la civilización tal como la conocemos”, afirmó Isaza.
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