Hungría ha adoptado una posición interesante contra la mal catalogada empresa Monsanto, donde quemaron alrededor de 1000 hectáreas de maíz como mensaje de destrucción a semillas eran genéticamente modificadas por esta empresa.
El secretario de estado de Hungría junto al ministerio de desarrollo Rural de Estado, tomaron la decisión de prohibir la implementación de semillas modificadas en una postura similar a la determinada con Perú, quienes prohibieron por 10 años el uso de estas.
De esta manera los cultivos de maíz fueron quemadas para acabar con la producción de transgénicos y faltaría que se acabara el polen que no se ha diseminado en los diferentes cultivas que tenían estas semillas.



