Según el estudio publicado en Guatemala por la Unicef y la organización Plan "Vivencias y relatos sobre el embarazo en adolescentes. Una aproximación a los factores culturales, sociales y emocionales a partir de un estudio en seis países de la región", en América Latina y El Caribe una tercera parte de los embarazos corresponden a menores de 18 años y, alrededor de un 20 % son de menores de 15 años de edad.
El estudio reveló que los embarazos a temprana edad suelen ser producto de la violencia sexual, al estar expuestas a condiciones de alta vulnerabilidad, entre ellas a varios tipos de violencia y riesgos. Sin embargo, otras causas que provocan el aumento de las cifras en esta situación, es el matrimonio infantil, la desigualdad de género, los obstáculos a los derechos humanos, la pobreza, la falta de acceso a educación y a servicios de salud reproductiva o la ausencia de una educación sexual adecuada.
Durante el 2002 se calcula que alrededor de 150 millones de niñas adolescentes fueron víctimas de sexo forzado y otras formas de violencia sexual, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).



