Las pulseras FitBit se han convertido en un dispositivo muy popular para llevar seguimiento y métricas sobre la actividad física diario o las horas de sueño. Para ello, se requiere tenerlas puestas prácticamente todo el día -incluso en la ducha, pues son resistentes al agua-. Sin embargo, algunos usuarios en Estados Unidos han reclamado que el material de la pulsera genera irritación en la piel, lo que ha llevado a la compañía a retirar el producto y detener las ventas.
El producto en disputa es la pulsera FitBit Force. En un principio, la empresa fabricante ofreció reemplazar las pulseras defectuosas con otros productos de la marca o dar un reembolso a los afectados. No obstante, parece que el problema de la irritación cutánea es a gran escala.
FitBit aclaró que contrató a laboratorios independientes para analizar los incidentes y que, a pesar de que las reacciones alérgicas se han presentado en sólo un pequeño número de casos, se tomarán muy en serio la situación. Han llamado a todos los compradores de FitBit Force a una devolución voluntaria, prometiendo que devolverán el costo íntegro del producto.



