Detrás de esa ilustración estuvo Kike Sierra, diseñador gráfico e ilustrador cartagenero, egresado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, quien convirtió un árbol en el símbolo principal de una narrativa profundamente conectada con la ciudad y su gente.
La propuesta también estuvo marcada por una apuesta técnica y emocional. En tiempos dominados por herramientas digitales e inteligencia artificial, Kike desarrolló toda la imagen utilizando lápices de color, óleo pastel y procesos manuales.
El diseñador realizó un proceso creativo completamente manual y análogo. “Todo está hecho con lápiz de color y óleo pastel. No hay inteligencia artificial ni efectos especiales”, explica.
Con esta propuesta, Kike buscaba transmitir una sensibilidad artesanal que conectara el festival con la ciudad, sus raíces y su memoria colectiva. “Todo está hecho de manera análoga. No hay inteligencia artificial ni efectos especiales”, cuenta.
Un árbol como símbolo de encuentro
“En Cartagena el árbol no solo da sombra, da encuentro”, explica Sierra al hablar de la pieza gráfica que acompañó una de las ediciones más recientes del festival de cine más importante del país.
La imagen, protagonizada por una gran ceiba llena de personajes, casas y escenas cotidianas, nació a partir de los recuerdos de los antiguos cines barriales de Cartagena, espacios donde las comunidades se reunían para ver películas al aire libre.
“La gente se subía a los árboles para ver las películas gratis”, recuerda. “Con esta imagen queríamos volver a ese cine que era para el pueblo”.
Pero más allá de representar el cine, el afiche buscaba visibilizar una Cartagena distinta a la que suele aparecer en las postales turísticas. Por eso, Kike decidió alejarse de los símbolos tradicionales del centro histórico y enfocarse en aquello que considera el verdadero patrimonio vivo de la ciudad: sus habitantes.
“Cartagena no es solo el centro histórico. El patrimonio vivo es la gente”, afirma.
Por eso, en la ilustración aparecen vendedores ambulantes, niños, parejas, personas afrodescendientes y casas populares inspiradas en barrios tradicionales cartageneros. Incluso, el cerro de 'La Popa' fue dibujado desde una perspectiva poco habitual, mostrando la ciudad desde sectores históricamente olvidados.
“Queríamos visibilizar eso que normalmente no aparece”, explica.
Un sueño que comenzó en Utadeo y hoy es real
La relación de Kike Sierra con el FICCI comenzó mucho antes de crear su imagen oficial. Durante sus años como estudiante de Diseño Gráfico en Utadeo Cartagena, el festival hacía parte de su vida universitaria.
“Yo conocí el FICCI gracias a la Tadeo”, recuerda Sierra. “Salíamos de clase y nos íbamos a ver películas gratis. Era una nostalgia muy bonita de mi época universitaria”.
Para Kike Sierra, crear la imagen del FICCI no solo representa un logro profesional, sino también la materialización de un sueño que comenzó años atrás como estudiante tadeísta caminando por las calles del centro histórico de Cartagena.
“Nunca imaginé que algún día haría la imagen oficial del festival”, confiesa.
Kike: diseñador, ilustrador y soñador
Desde pequeño, Kike supo que quería dedicarse al dibujo. Creció observando las calles, los colores y las dinámicas de Cartagena, elementos que años después se convertirían en la esencia de su trabajo artístico y profesional.
“Desde que tengo uso de razón quería dibujar. Siempre tuve la necesidad de narrar lo que veía alrededor”, cuenta.
Durante su formación en Utadeo encontró un espacio donde el diseño y el arte convivían constantemente. Para él, la mezcla entre docentes provenientes de las artes plásticas y del diseño gráfico marcó profundamente su mirada creativa.
“El programa tenía un equilibrio muy bonito entre diseño y arte. Esa formación fue la base para construir todo lo que hago hoy”, afirma.
Tras graduarse, viajó a España, donde vivió durante una década y profundizó en áreas relacionadas con multimedia, diseño digital y experiencia de usuario. Allí entendió que el diseño podía convertirse en una herramienta poderosa para conectar cultura, memoria y territorio.
Desde entonces, el cine, la ciudad y el arte comenzaron a mezclarse en una mirada creativa que hoy se refleja en su trabajo profesional y artístico.
El talento al servicio de su gente
Hoy, su trabajo no solo se convirtió en la identidad visual del FICCI 2026, sino también en una invitación a mirar la ciudad desde sus memorias, sus barrios y su gente.
Actualmente lidera proyectos culturales y gráficos que buscan poner en valor la identidad visual y humana de la ciudad, una intención que quedó reflejada en la imagen oficial del FICCI 2026.
Además de desarrollar proyectos culturales y editoriales, trabaja en iniciativas que buscan fortalecer las oportunidades para jóvenes diseñadores y artistas en Cartagena, apostándole a una visión más humana y colectiva del diseño.
Y aunque el FICCI 2026 ya terminó, el árbol que imaginó para el festival sigue funcionando como un símbolo de encuentro, memoria y pertenencia.
“Muchas cosas importantes de la vida suceden bajo un árbol”.
Por último, Sierra dejó un mensaje para las nuevas generaciones de diseñadores y artistas: “Que confíen en el diseño, que amen profundamente su carrera y que no se olviden de dibujar”.













