"Más que un líder parecía un motivador de algún evento barato de autoayuda"
A propósito de los pronunciamientos que hizo el presidente de la República, Iván Duque, frente al Paro Nacional, los días 21 y 22 de noviembre, el consejero y exrector de Utadeo, José Fernando Isaza, en su columna de opinión en El Espectador los califica como palabras de “un motivador de algún evento barato de autoayuda”. Señala que como toda la ciudadanía, el mandatario condenó los hechos de violencia pero a su vez amenazó con aplicar todo el peso de la ley contra los manifestantes, ley que, de acuerdo con Isaza, no ha sido contundente a la hora de condenar los bombardeos contra menores o los asesinatos de reinsertados, líderes sociales e indígenas.
El columnista advierte que los actos vandálicos en nada benefician a los movimientos sociales, en la medida que disminuye el significado político de la movilización pacífica, pero al contrario, favorece a gobiernos arbitrarios a la hora de justificar sus medidas represivas.
“Durante la alocución del viernes 22 de noviembre, el presidente recordó que por norma constitucional es el jefe de las Fuerzas Armadas. Esto es claro e importante; tiene el poder operativo sobre el Ejército y la Policía, pero a la vez la responsabilidad por sus actuaciones. No puede así eludir los señalamientos de los organismos de control y las entidades internacionales por los excesos de la fuerza pública”, puntualiza.
Así mismo les recuerda a los miembros de la fuerza pública que sus acciones deben guardar proporcionalidad de los ataques y riesgos. También señala que el Gobierno ha enviado un mensaje confuso frente a la movilización, pues dice respetar este derecho, pero al mismo tiempo realiza allanamientos ilegales a algunos colectivos y medios culturales.
“No se discute el deber y el derecho de las fuerzas de seguridad de impedir y controlar los actos de violencia y vandalismo; su acción debe enfocarse a estos grupos. No puede convertirse este accionar en redadas masivas”.
Lea la columna de opinión en el portal web de El Espectador
Consulte la versión impresa de la columna







