Estudiantes tadeístas conocieron por qué enseñar es transformar vidas
En el conversatorio de Enseña por Colombia, dos egresadas tadeístas contaron sus experiencias en el programa. Usted aún puede inscribirse a la convocatoria.
Porque enseñar es transformar la vida de otros y la propia, el pasado 26 de agosto, estudiantes de la Universidad conocieron de primera mano las experiencias de las egresadas tadeístas Nataly Opazo y Luisa Fernanda Rojas, quienes durante dos años hicieron parte del programa Enseña por Colombia. El conversatorio, moderado por la directora de esta iniciativa, Catalina Restrepo, fue el momento propicio para despejar las dudas y motivar aún más a quienes quieren transmitir sus conocimientos y aportar su granito de arena para una educación de calidad a niños, niñas y adolescentes de sectores vulnerables del país.
En su intervención, Restrepo hizo un llamado a la participación activa a través de dos flancos. El primero de ellos, dirigido a los profesionales tadeístas, quienes pueden convertirse en los nuevos formadores del programa; y por el otro, a quienes no han terminado su carrera, para que sean parte de la red de multiplicadores universitarios que iniciará en enero del próximo año, y de esta forma, le cuenten a otros acerca de las convocatorias: “Cada etapa de este proceso es un reto, desde la alimentación y la vivienda hasta el hecho de formar los niños. Pero esto es lo lindo de este aprendizaje, que uno puede salir a proponer”.
Según cifras del programa, hasta la fecha se han inscrito cerca de ochenta egresados tadeístas. El 31 de agosto vence el plazo para postularse a la convocatoria de Enseña por Colombia.
¿Qué hace un diseñador en educación?
Esta es una pregunta que muchos profesionales de la disciplina, entre ellos Nataly y Luisa, se hacían al momento de ingresar a este programa: “Una inquietud que tuve fue cómo cambiar el diseño más allá del consumo y los objetos, pero a partir del programa encontré sentido a mi carrera”, resalta Opazo.
Para esta egresada tadeísta, la pasión por la educación nació mucho antes de finalizar su carrera, cuando comenzó a hacer parte del programa de Formación para Formadores del programa de Diseño Industrial. Años después, Enseña por Colombia le daría la oportunidad de cumplir su sueño de formar a los pequeños, debido a que esta iniciativa está dirigida a todos los profesionales, sin importar que sean licenciados. Sin embargo, quienes se van a convertir en Ecos (profesores del programa) deben realizar un curso previo en la Universidad de los Andes, y posteriormente, cumplir con la práctica en campo, que en su caso se desarrolló en Urabá durante dos semanas.
Tras su paso por Chocó, la tadeísta se convirtió en profesora de Informática en el Colegio La Giralda, obteniendo importantes y gratos resultados al finalizar el primer año: “Los estudiantes tenían correo electrónico, manejaban blogs e hicieron la Feria de la Ciencia usando las TIC, a través de la técnica de enseñar jugando”. En el segundo año, colaboró en la construcción de ambientes de aprendizaje para bachillerato, así como en el diseño de tableros de ajedrez haciendo uso de materiales reciclables.
Una experiencia similar la vivió Luisa Rojas, quien fue profesora de inglés en los grados quinto y sexto en el Colegio La Giralda en Bogotá. Para ella, el diseño le brindó las herramientas para ir a un contexto y proponer soluciones no solo desde su perspectiva, sino también alternativas mediadoras: “Mi pasión por la educación nació a partir de una tesis que buscaba el trabajo con comunidades. Me enteré de Enseña por Colombia a través de la invitación de una amiga. Luego, fui seleccionada entre más de quinientos profesionales. Éramos muchos locos apostándole a esta experiencia. Fue súper retador porque me encontraba fuera de mi zona de confort.”, relata Luisa.
Y es que precisamente uno de sus retos fue consolidar una cultura de aprendizaje en torno a este idioma extranjero en un grupo social marcado por los problemas familiares y de violencia: “Al principio los niños veían el inglés como el coco. Entonces el reto era ¿Cómo hacemos para que este idioma se vuelva chévere y lo practiquen en las casas?”, sostiene Rojas, quien combinando los conocimientos adquiridos en su carrera y la experiencia en formación, construyó un kit de aprendizaje en conjunto con los padres de sus estudiantes.
“Aquí lo importante no es la profesión sino cómo contribuimos al rediseño de la vida de los niños”: Catalina Restrepo
Pero la experiencia de nuestras tadeístas en la educación no se agotó allí. Rojas fue seleccionada para trabajar durante una semana en Enseña por México. Actualmente, Luisa trabaja en Volunteers Colombia y confiesa que extraña estar en el aula de clase.
De igual forma, Nataly asesora la construcción de documentos para la actualización de currículos en los colegios, trabajo que le ha permitido visitar diferentes instituciones educativas y conocer las realidades de los estudiantes y docentes: “Es valioso para mí conocer el sistema educativo desde adentro y pensar que esta es la generación de la paz. Uno puede ser profesor de muchas cosas, lo importante es que se tenga el deseo de aprender de otras áreas”.
Gracias a su perfil de diseñadora, Nataly es responsable de la línea de movilización y comunicación de este proyecto implementado por el Ministerio de Educación: “Fue muy importante esta experiencia para pensar sistemáticamente, coordinar el trabajo y tener paciencia. Lo más bonito de la educación es enseñar. Es un deseo que tengo”.
Para inscribirse al programa Enseña por Colombia, visite el siguiente vínculo.
