"Utadeo puede tener un sello versátil, académico y cultural": Daniel Blanco
El nuevo jefe de la Oficina de Publicaciones de la Universidad cuenta con una gran trayectoria en el circuito editorial universitario. Sus principales retos son fortalecer el proceso de distribución de las publicaciones y generar estrategias de visibilidad de la marca Utadeo y la marca editorial.
Daniel Mauricio Blanco Betancourt, antropólogo de profesión, con maestría en Historia de la Universidad de los Andes, ha cultivado una trayectoria en la edición académica desde hace más de 10 años. Desde el mes de septiembre es el nuevo jefe de la Oficina de Publicaciones de Utadeo.
Sobre su experiencia Blanco asegura: En la primera mitad de mi carrera me especialicé en revistas científicas y en indexación, y ahí fue donde conocí el lenguaje institucional, cómo están siendo evaluadas las universidades desde la producción científica y qué tan importante es, realmente, tener en cuenta todos estos rankings sin perder el norte de lo que es la enseñanza, la docencia, la pedagogía y la investigación; no solamente en términos de productividad, sino también en términos de la contribución del conocimiento para su apropiación social, que puede ser utilizado por otros investigadores o que puede tener una divulgación a públicos generales más amplios. En la segunda parte de mi carrera me he dedicado a entrar en los problemas específicos de la edición, entender el proceso de circulación del libro, el proceso de producción en relación con todos los detalles técnicos que tienen los libros y que influyen en cómo se escribe el manuscrito y el impacto que este tenga al momento de su publicación. También he estado atento a las discusiones sobre la edición digital o impresa, y a un debate que sigue vigente vinculado a la medición de la producción y la calidad editoriales para calificar a las Universidades. Esto es fundamental para decidir sobre cómo se integra y se consolida un proyecto editorial, educativo y de conocimiento”.
Frente a los retos que asume como jefe de esta dependencia, Blanco afirmó: “El reto es seguir conectando, de manera más minuciosa, todo el proceso editorial. Integrar la valoración del manuscrito en un proyecto editorial amplio que incluya la productividad científica, la producción académica, artística y creativa y algunas otras publicaciones que también van a públicos generales, donde se incluye, por ejemplo, la divulgación científica. Perfilar aún más ese plan editorial para conectar los manuscritos originales con unas condiciones de producción que mejoren los productos gracias a procesos más eficientes. La siguiente etapa es conectarlo definitivamente con criterios claros de mercadeo y distribución editorial; hay un esquema establecido dentro de la Universidad que es muy interesante, con libros circulando en librerías importantes del ámbito académico, pero también se requiere ampliar un poco ese panorama para tener impacto en el mercado digital, que es distinto al impreso, que tiene otros costos, no necesariamente menores, y combinar distintas estrategias para potenciar la visibilidad de la marca Utadeo, su sello editorial".
Consultado sobre ¿cuál es el diferencial de la Tadeo en términos editoriales? nos respondió: "La Tadeo ha tenido una importancia editorial en la medida en que ha cultivado publicaciones como la agenda cultural que se conocía desde afuera, tiene algunos textos de gran formato y otros textos que han aportado a la edición académica clásica, sin la presión por la productividad que ejercen los rankings universitarios. Además, tiene una articulación con la ciudad como centro cultural, así que la producción creativa es un potencial enorme porque esos textos o libros tienen un circuito distinto al académico. Sin embargo, toda la producción de la Universidad debe tener estrategias de publicación en los circuitos de debate de investigación de punta o de vanguardia, ejemplo típico de las revistas científicas. La variedad de posibilidades en la Universidad nos va a permitir un diálogo para aprovechar todos los canales que nos permiten puntear en investigación, vincularnos con los circuitos de consumo cultural y lograr construir un sello editorial que tenga impacto. Para Blanco "sí se logra consolidar un plan editorial sólido y complementario, en el que se trabaje en cómo funcionan todos los tipos de publicaciones en diálogo con públicos generales, especializados y de nicho, podremos mostrar la multiplicidad de la producción científica, que es la función principal de un área como esta, debemos ser capaces de satisfacer, justamente, los objetivos del plan estratégico en diálogo con la sociedad, lograremos consolidarnos como uno de los sellos más importantes en la edición académica en Bogotá y en el mediano plazo en Colombia".
Daniel Blanco en su experiencia editorial ha estado vinculado a publicaciones como Universitas Humanística de la Universidad Javeriana, Tabula Rasa del Colegio Mayor de Cundinamarca, las Revistas de ciencias sociales de la Universidad de los Andes; además ha sido director del Foro internacional de Revistas Científicas y viene de ser el director editorial de la Universidad Santo Tomás.
