Hablemos de acoso sexual en las universidades

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Hablemos de acoso sexual en las universidades
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Jueves, Mayo 17, 2018
Estudiantes

Antes de hablar de acoso es necesario reconocer que ese no es el único tipo de violencia que se vive dentro de las universidades. El maltrato, la amenaza y la discriminación son formas que se suman al acoso y el abuso, para impedir que los planteles sean completamente seguros para estudiantes, profesores y administrativos.

Aun así, a pesar de que existen tipologías, es muy difícil saber cuándo constituye un acoso. Existen muchas situaciones problemáticas y aunque en algunos casos parece claro, es necesario conocer la manera en que sucedieron los hechos e identificar a las personas que estuvieron involucradas.

Saludar de beso en la mejilla, citar a un estudiante en horas de la noche en la casa del profesor o hacer chistes de si una estudiante asiste a un examen en minifalda tendrá mejor nota, son situaciones que pueden resultar incómodas en un determinado momento para el estudiante -sí, el beso en la mejilla también-, y es necesario evitarlas.

Es un terreno gris. Algunas de estas acciones están naturalizadas o hacen parte de nuestra cultura y aunque el profesor tenga la plena certeza de que no está acosando a un estudiante, puede que desde el otro lado no se vea igual.

Pero el problema apenas empieza. ¿Qué se debe hacer ante una denuncia de acoso dentro de la universidad? ¿Qué sucede con las personas que no denuncian? ¿Cuál es el protocolo a seguir? ¿Qué tipo de pruebas son necesarias?

En Utadeo, en los últimos años se ha venido trabajando en la implementación de una ruta de atención ante los casos de acoso. No ha sido una tarea sencilla. Por este motivo, y con la intención de generar un debate en torno a esta problemática, el pasado 11 de mayo se dieron a conocer las formas como se lidia con este asunto en otras universidades.

Isabel Cristina Jaramillo, profesora de derecho de la Universidad de Los Andes, comenta que en esta Universidad el tema ha cobrado especial relevancia por la movilización de estudiantes y profesores.

Actualmente, cuentan con la oficina Ombudsperson, que tiene como objetivo facilitar el dialogo para la solución de conflictos dentro de Uniandes y además con un protocolo de atención MAAD (Maltrato, Amenaza, Acoso y Discriminación). De momento, según comenta Jaramillo, no se ha evaluado la efectividad del programa porque no lleva mucho tiempo implementado.

Para el caso de la Universidad Nacional, que recientemente tuvo un escándalo al respecto, Oscar Quintero, secretario ejecutivo del Observatorio de Asuntos de Género de esta Universidad, comentó que la manera como se ha abordado el problema ha sido desde una política de equidad de género e igualdad de oportunidades.

En noviembre de 2017, la Rectoría de la UNAL emitió un protocolo de prevención y atención de violencias basadas en género y violencias sexuales. Este protocolo se enfoca en temas como seguridad, atención psicosocial, asesoría jurídica y la garantía de los efectos disciplinarios que ocurran.

Volviendo a Utadeo, de momento existe un grupo compuesto por diferentes dependencias, entre las que se encuentran los Representantes de Profesores y Estudiantes ante el Consejo Directivo y la directora de Bienestar Universitario, entre otros.

Según comenta Angélica Reyes, representante de Profesores ante el Consejo Directivo y profesora de la Escuela de Diseño, Fotografía y Realización Audiovisual, este grupo se encuentra adelantando una resolución para definir una ruta de atención a los casos que se presenten en la Universidad. Como parte de este esfuerzo, se viene realizando una encuesta para tipificar el acoso y el abuso.

La ruta contempla una etapa de identificación, que consiste en una primera comunicación confidencial con la instancia definida por la Universidad una vez la persona es consciente de que es objeto de acoso; una etapa de activación, en la que se define el apoyo que se va a brindar al estudiante –psicosocial, jurídico, entre otros-; posteriormente existe una etapa en la que un comité compuesto por las altas instancias de la Universidad analiza el caso; y pasa una etapa final, que consiste en la sanción disciplinaria al culpable.

Aun así, existen cosas que podemos hacer para que sea más sencillo tratar el acoso en la Universidad:

  1. Procure que las situaciones que puedan resultar incómodas para un estudiante, cuenten con una previa autorización por parte de ellos.
  2. Cite a sus estudiantes en el horario laboral dentro de las instalaciones de Utadeo.
  3. No genere espacios en los que el estudiante se pueda sentir vulnerado o inseguro.
  4. Sea transparente en las comunicaciones que mantiene con sus alumnos, luego pueden ser usadas como pruebas para esclarecer la existencia o no del acoso.
  5. No permita la revictimización de un estudiante. Asegúrese de que usted tenga la responsabilidad del contexto en una acción que pueda resultar comprometedora, no deje que la responsabilidad recaiga sobre el estudiante.
  6. Denuncie.

Reconocimiento personería jurídica: Resolución 2613 del 14 de agosto de 1959 Minjusticia.

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