“La agroecología transforma el territorio”: tadeísta llega a la Mesa Nacional de Agroecología de MinAgricultura

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“La agroecología transforma el territorio”: tadeísta llega a la Mesa Nacional de Agroecología de MinAgricultura
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Jueves, Abril 23, 2026
Diana Shirley Sánchez Mesa, egresada del programa de Agroecología, fue elegida como Mujer Rural por organizaciones indígenas y campesinas del país para participar en la implementación de la Política Pública de Agroecología, un espacio clave del Ministerio de Agricultura para la construcción y ejecución de esta política en el sector.

Originaria de Yopal, Casanare, Diana Shirley Sánchez Mesa es agroecóloga, custodia de semillas nativas y criollas, astróloga y astrónoma védica, quien se define como una mujer llanera profundamente conectada con su territorio. Su trayectoria combina el conocimiento técnico con el trabajo comunitario, acompañando al cabildo indígena Misak, conformado en su mayoría por mujeres en la localidad de Fontibón, Bogotá, en procesos de ciclo de vida Misak y conservación de semillas nativas y criollas, a través de bancos de germoplasma in situ y ex situ, promoviendo el intercambio de saberes y fortaleciendo prácticas culturales como el tejido.

Su elección se dio en un proceso de postulación en el que participaron 46 organizaciones agroecológicas del país. Allí fue designada como Mujer rural a nivel nacional, asumiendo la responsabilidad de representar las voces del territorio en este espacio nacional. 

“Recibí esta noticia con emoción, pero también con una profunda responsabilidad. Este reconocimiento representa la voz de muchas mujeres rurales que han resistido, reconstruido sus vidas y siguen trabajando por sus territorios”, afirma. 

Liderazgo con enfoque territorial y de género 

Desde su rol, Diana busca incidir en la formulación de políticas públicas que reconozcan el papel fundamental de las mujeres rurales, no solo como productoras, sino como cuidadoras de la biodiversidad, las semillas y los saberes ancestrales. 

“Ser mujer rural es un acto de resistencia y liderazgo. Implica enfrentar desigualdades históricas, pero también construir alternativas desde el cuidado, la autonomía y la agroecología como camino de vida. Las mujeres rurales no solo producimos alimentos: cuidamos la biodiversidad, las semillas y los saberes”.

En este sentido, su participación en la Mesa Nacional apunta a fortalecer un enfoque de género real, que se traduzca en acciones concretas para cerrar brechas en el acceso a la tierra, recursos productivos y espacios de decisión. 

“Ser parte de la Mesa Nacional implica construir puentes entre las comunidades rurales y las instituciones. Mi apuesta es que el enfoque de género pase del discurso a acciones concretas que cierren brechas históricas”. 

Trabajo colectivo y transformación territorial 

Diana también hace parte del colectivo Mujeres Trenzadas Somos Más, donde actualmente se desempeña como coordinadora regional de la Orinoquía. Desde este espacio, impulsa procesos de liderazgo, organización y defensa del territorio junto a mujeres rurales y campesinas. 

“El mayor logro ha sido fortalecer la voz y la autonomía de las mujeres en sus comunidades. Hoy participan más activamente en escenarios de decisión y lideran iniciativas en producción de alimentos y cuidado de la biodiversidad”.

Su trabajo se complementa con su participación en organizaciones como la Red Nacional de Agricultura Familiar (RENAF), donde promueve prácticas agroecológicas sostenibles y el diálogo entre saberes técnicos y ancestrales; así como su rol como coordinadora en el Área de Agroecología en la Sociedad Agropecuaria de Transformación de Campesinos Productores y Protectores del Medio Ambiente (CAMPROMA SAT), colaboradora de la Asociación Agropecuaria de Productores y Comercializadores de Plátano del Municipio de Paz de Ariporo (BACOTAA).

Una apuesta por el futuro de la agroecología 

Para Diana, el futuro de la agroecología en Colombia está directamente ligado al reconocimiento de la diversidad territorial y al fortalecimiento de los procesos comunitarios. 

“Transformar el campo implica también transformar las relaciones de poder. La agroecología debe avanzar hacia la equidad, la sostenibilidad y la justicia ecosocial”.

Finalmente, envía un mensaje a las nuevas generaciones: 

“A las mujeres jóvenes que quieren trabajar por el campo les digo que este camino se construye desde el territorio, desde el conocimiento y desde la organización. Nuestra voz es necesaria para seguir transformando el país”, puntualiza. 

Reconocimiento personería jurídica: Resolución 2613 del 14 de agosto de 1959 Minjusticia.

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