“Sin ajuste fiscal no habrá inversión ni crecimiento”: el reto de hacer sostenible al Estado colombiano
La inflación, el endeudamiento, el gasto público, las pensiones, el empleo y la productividad hicieron parte de la conversación entre María Mercedes Cuéllar, Carlos Caballero Argáez, Hugo Palacios Mejía y Juan José Echavarría, moderada por el rector de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Francisco José Lloreda Mera.
¿Qué necesita Colombia para financiar sus obligaciones sin comprometer la inversión y el crecimiento económico? Esta pregunta atravesó el conversatorio ¿Es sostenible el Estado? Presupuesto, situación fiscal y crecimiento, en el que cuatro economistas discutieron los desafíos de las finanzas públicas y las decisiones que, a su juicio, el país debe abordar.
La conversación comenzó por la inflación y el papel que deben desempeñar el Banco de la República y el Gobierno. A partir de allí, avanzó hacia el presupuesto nacional, el endeudamiento, los ingresos tributarios, las transferencias a las regiones, las pensiones y las condiciones necesarias para impulsar la inversión y la productividad.
La inflación no es responsabilidad exclusiva del Banco de la República
Al abrir la conversación, Francisco José Lloreda Mera puso sobre la mesa el contexto económico: una inflación superior al 6 % a septiembre, una tasa de intervención del Banco de la República del 12,25 %, la revaluación del peso y unas proyecciones de crecimiento moderadas. La pregunta era si las medidas monetarias eran suficientes para contener el aumento de los precios.
María Mercedes Cuéllar planteó que la respuesta no podía recaer únicamente en la autoridad monetaria. Para ella, el manejo de las finanzas públicas también debe contribuir a controlar la inflación.
María Mercedes Cuéllar:
"La pregunta es si son suficientes ya las medidas monetarias para contrarrestar la inflación. Yo no creo que el Banco de la República solo pueda manejar la situación. Yo creo que se necesita que el Gobierno, de alguna manera, manejando bien sus finanzas públicas, participe, porque estamos en una situación realmente bien paradójica".
"Con una revaluación que es del orden del 30 %, es una barbaridad, no es cualquier revaluación. Y luego, el aumento de salarios mínimos del año pasado, que, entre otras, venía con el salario mínimo real creciendo bastante, ya el año pasado fue 24,7 %. Que no se haya materializado eso en un desborde inflacionario monstruoso, yo creo que es por cuenta de la revaluación, pero las mismas políticas que llevan a buscar controlar la inflación lo que están haciendo es precipitar la llegada de dólares al país. O sea que estamos alimentando la revaluación con la política monetaria".
"Entonces, me parece que para salir de ese problema grande se necesita que, de alguna manera, las finanzas públicas respondan, bien sea a través de tres motores: ver cómo se arreglan los ingresos, también el gasto, pero también el manejo de la deuda. Yo veo que las cifras presupuestales están un poco infladas por la forma como se está presentando la deuda. Aunque yo no tengo la información a la mano ni la conozco mucho, creo que hay una congestión de amortizaciones en estos años que es importantísimo distribuir en el tiempo. Y yo creo que ahí, pues, probablemente el Fondo Monetario o el que sea probablemente va a ayudar, pero focalizarse ahí es de lo más importante, porque el Banco solo no puede".
Hugo Palacios Mejía coincidió en que la política monetaria no puede actuar de manera aislada. También advirtió que el contexto internacional condiciona las decisiones económicas del país.
Hugo Palacios Mejía:
"Coincido con María Mercedes en que el problema no es solamente de política monetaria. El Banco de la República, el Banco Central, no puede responder solo, aunque sea su tarea principal frente a la inflación. Finalmente, es importante una contribución también de la política fiscal y esto está faltando en Colombia".
"El déficit fiscal financiado a base de deuda externa ocasiona que haya muchos dólares en la economía colombiana y esto presiona naturalmente a la revaluación del peso. Pero, finalmente, en mi opinión, el problema limita un poco las posibilidades de acción de las autoridades colombianas, porque lo que tenemos que reconocer es que hay una tormenta económica mundial y en esa tormenta económica mundial nosotros no podemos pasar de agache; eso nos toca en una forma u otra".
"Además, hay dos factores que inciden especialmente: la diferencia de tasas de interés. Las tasas de interés en Estados Unidos están en este momento en el orden del 5 % y en Colombia en el orden del 12 %. Entonces, cuando se presenta esa diferencia de tasas de interés, es natural que haya unos flujos de recursos que vienen a complicar la situación colombiana"
"El Banco de la República ha hecho maravillas, primero afirmando su independencia y segundo en el trazado que ha dado a la política monetaria y a la política de tasas de interés. Pero también se requiere una acción en el frente fiscal y tenemos que ser conscientes de que estamos en un mundo que está en tormenta perfecta, en la parte de relaciones internacionales económicas, pero también en la destrucción de muchos de los paradigmas de la política económica comercial internacional"
Juan José Echavarría llevó la discusión a la experiencia reciente de América Latina y a la importancia de respaldar las decisiones del Banco de la República. En su intervención, señaló que el país lleva años sin cumplir la meta de inflación y que el esfuerzo para reducirla puede hacerse más costoso si no cuenta con respaldo.
Juan José Echavarría:
"Lo primero: yo me retiré del Banco en diciembre de 2020. La inflación era de uno y medio por ciento y el mundo entero estaba tratando de aumentar la inflación. Todos los debates en Ginebra, en Estados Unidos y en Japón eran cómo elevar la inflación. Yo me retiré en diciembre de 2020 y en enero de 2021 el mundo cambió y la inflación se disparó en el mundo entero. Y hoy el problema es cómo bajarla. Eso cambió radicalmente".
"Lo segundo, la inflación es muy alta en Colombia, pero no en toda América Latina. Ya la inflación está en cuatro en México, está en tres en Brasil. Ellos están haciendo la tarea bien, lo están logrando, porque también está la idea de que no podemos hacer nada ante un fenómeno que desborda al mundo. Así no es. La inflación se desbordó después de la pandemia, pero la han vuelto a controlar. Colombia no ha podido. Colombia está en niveles de 6 %, 7 %. Esa inflación es atípica en el mundo, en los países emergentes".
"Colombia logró controlar la inflación después de una crisis en el 99. María Mercedes, Hugo y Carlos estuvieron inmersos en esa discusión y fueron bajando la inflación poco a poco, pero eso costó enormes cantidades de PIB de crisis. En el 99 por fin llegamos al 3 % y mucha gente decía: “Bueno, fue por la crisis”. Pero Colombia logró mantener baja la inflación después de la crisis, muchos años".
"Llevan ocho años sin cumplir la meta y la inflación está creciendo. Lo del salario mínimo que mencionan María Mercedes y Hugo enredó muchísimo la situación del Banco. Colombia no había tenido lo que se llama dominancia fiscal, que es de lo que estamos hablando. Eso no había ocurrido en el país, o muy poco, pero es un problema en toda América Latina".
"Se habla de coordinación entre el Banco Central y el Gobierno y siempre se dice: “No, es que el Banco Central no coordina con el Gobierno porque no le importa la economía”. Pero es de lado y lado. Yo creo que coordinación también es que al Gobierno le debe preocupar la inflación"
"En síntesis, no quisiera estar en el Banco, en la Junta, en este momento: la tienen muy difícil. Mientras más se demoren en controlar la inflación, más costoso es controlarla. De manera que es muy importante apoyar al Banco. Mientras más apoyo tenga de la sociedad, menos cuesta bajar la inflación. Si todo el país se opone a lo que está haciendo el gerente Villar, la gente empieza a decir que el Banco no va a hacer su tarea. Empiezan a desconfiar de que pueda llegar otra vez al 3 % y va a ser cada vez más costoso lograrlo".
"Lo que hace la inflación es robar la plata de la gente, sobre todo de la gente más vulnerable, y es muy importante apoyar el esfuerzo, que además es la orden constitucional al Banco de la República. No la tiene fácil el Banco: hay que apoyarlo en sus acciones. Tenemos que volver a bajar la inflación como lo está haciendo toda América Latina".
La deuda no puede seguir siendo la respuesta al déficit
La conversación pasó del control de la inflación a la situación fiscal. Lloreda Mera planteó la preocupación por el tamaño del presupuesto nacional para 2027, el aumento de las necesidades de financiación y la posibilidad de que el endeudamiento siguiera creciendo. La pregunta que quedó sobre la mesa fue si era razonable cubrir una parte tan importante del presupuesto con más deuda.
Carlos Caballero Argáez respondió que el panorama internacional hace cada vez más difícil sostener esa estrategia.
Carlos Caballero Argáez:
"Eso no tiene ningún sentido. Cierto que por ahí no es. El problema internacional, además, es muy grave, porque las tasas de interés en el exterior tienden a subir por toda una serie de razones. Inclusive, toda la demanda de la inteligencia artificial está afectando el mercado de capitales y para Estados Unidos es difícil colocar bonos a las tasas a las que estaba colocando anteriormente, por encima del 5 %".
"Entonces, no podemos seguir pensando en que con la deuda se nos va a resolver el problema, porque lo que vamos a tener es unas tasas de interés altísimas y, en algún momento, los inversionistas dejan de invertir en Colombia. En las crisis financieras del pasado se cerraba el crédito porque los bancos paraban los préstamos. Hoy en día el problema son las tasas de interés altas y si están dispuestos los inversionistas a prestarnos a esas tasas en Colombia".
Para María Mercedes Cuéllar, el ajuste debía comenzar por revisar cómo se construye el presupuesto, cuánto se gasta y de dónde provienen los ingresos. Propuso cambiar la lógica de elaboración presupuestal para que las entidades públicas tuvieran que justificar sus necesidades antes de recibir más recursos.
María Mercedes Cuéllar:
"Yo no sé cuáles serían las condiciones que le pondría el Fondo, pero sí sé que se tiene que hacer algo. Simplemente no se puede aspirar a que presten y no pase nada. Entonces, yo creo que habría varios aspectos a los cuales mirar".
"Uno es el de los gastos. Me parece fascinante el presupuesto que presentó este Gobierno, porque yo no entiendo de dónde sacaron que creciera tanto. No conozco bien las cifras y sería más útil poder opinar informada que desinformada, pero pensar que se equivocaron en 37 billones de pesos en la deuda me parece rarísimo. Me parece que ahí están metiendo una cantidad de cosas, como las amortizaciones o una serie de cosas que no deberían estar metidas. A mí realmente esos 90 billones de aumento me parecen una exageración".
"Cuando yo estaba en Planeación Nacional y hacíamos el presupuesto, siempre hay pretensiones: todo el mundo quiere más plata. Entonces, no sé si aquí le preguntaron a todo el mundo cuánta plata quería y todo el mundo quiere. Usted puede sumar una suma así monstruosa".
"Eso me lleva a pensar en algo que sucedió en la crisis del 84, cuando Roberto era ministro y yo era viceministra. Él hizo una cosa que a mí me pareció maravillosa: cuando hubo esta crisis tan grande, con un déficit del orden del 7 %, 7,5 %, lo paró muy rápido. Una de las cosas que se hizo fue decir que no se podía ejecutar sino el 90 % del presupuesto; de una vez recortó el 10 %".
"Cambió la carga de la prueba. En lugar de que la gente estuviera pidiendo más plata, les tocó justificar qué era lo que quería. Puede haber sectores, como el eléctrico y el de salud, que tengan razones muy poderosas y para los que se haga una excepción, pero es al revés: todo el sector público debe ver cómo se ajusta y cómo sobrevive con menos presupuesto del que tiene".
"Yo creo que se le quita mucha grasa al presupuesto para poder iniciar una conversación más lógica. Aumentarlo al infinito me parece realmente muy complicado".
"Por el lado del ingreso también hay muchas cosas interesantes, como acabar con subsidios. Hay un reguero de subsidios por todas partes que, en muchos sitios, no se necesitan y que en otros están promoviendo que la gente no trabaje; son contraproducentes".
"Desde el punto de vista del ingreso, llevamos como un perro persiguiéndose la cola: desde el 2000 para acá, cada 18 meses hacemos una reforma tributaria que nunca aumenta el ingreso fiscal. Siempre dicen que van a aumentar un punto, pero nunca aumenta ningún punto. Siempre ha estado como en 16 %, por más reformas que han hecho".
"Creo que, por varias razones, lo que han hecho es promover la evasión y que la gente saque la plata del país. Y eso es grave, porque no solamente se ha promovido la salida de capitales, sino de personas, porque la economía no genera demanda por mano de obra y todo el mundo se está yendo".
"No se puede pretender que el 5 % de las personas que pagan impuestos, que son siempre las mismas, mantengan al 95 % restante. Eso no suma, no da. De alguna manera hay que ver cómo en la Dian, en lugar de perseguir a los que pagan impuestos, se identifica a quienes no pagan para ponerlos a pagar. Hay mucha gente que no paga impuestos y también hay que ampliar la base tributaria".
Hugo Palacios Mejía explicó que un eventual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional no debe entenderse como una solución automática al déficit presupuestal. Según su intervención, el respaldo de ese organismo también tiene efectos sobre la disposición de otros prestamistas internacionales.
Hugo Palacios Mejía:
"Quisiera referirme al tema del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional. El Fondo siempre tiene una receta más o menos típica: primero, reduzcan gastos; segundo, cobren impuestos, aumenten los impuestos; tercero, acaben con los subsidios; cuarto, mantengan mucha libertad en el mercado cambiario. Esas son como las cuatro condiciones básicas que pone para las posibilidades de acceso a sus recursos".
"Ahora, es importante entender que el Fondo Monetario Internacional no presta para solucionar problemas presupuestales. Uno le tiene que mostrar al Fondo Monetario Internacional que hay una espada de Damocles pendiente sobre el balance de pagos para que el Fondo tenga una habilitación, dentro de sus estatutos, para intervenir".
"Lo que sí es muy importante es que los recursos y, sobre todo, el respaldo del Fondo Monetario Internacional son fundamentales para que la comunidad financiera internacional esté dispuesta a prestarle a Colombia. Los bancos y las entidades internacionales, cuando los visitan los funcionarios del Gobierno, los reciben muy bien y les dicen que qué maravilla, pero no sueltan un peso".
El gasto, las regiones y las regalías
El debate fiscal también llevó a los participantes a discutir la distribución de los recursos entre la Nación y los territorios. La pregunta no era solamente cuánto recauda el Estado, sino cómo utiliza el dinero y qué resultados obtiene con él.
En su intervención, Juan José Echavarría propuso revisar la regla fiscal y aprovechar la situación de las finanzas regionales para pensar la discusión fiscal desde una perspectiva más amplia.
Juan José Echavarría:
"Yo quisiera que de pronto se sugirieran algunas propuestas para el país. Una, una nueva regla fiscal, en la que el gasto nominal o el gasto real se mantenga constante. Eso sería la nueva regla fiscal, como lo hizo Costa Rica. Eso enriquecería mucho y facilitaría hacer la tarea en materia de gasto".
"Jorge Iván González tenía una buena idea también: que haya proyectos regionales a los cuales le apuntemos en el gasto. Yo creo que esa es una veta que se puede manejar".
"Lo segundo sería el tema de las regalías. Hugo, me parece bien interesante, en la dirección de María Mercedes: las finanzas de las regiones son mejores que las centrales. Son mucho mejores las finanzas regionales. A diferencia, por ejemplo, de Argentina, donde el problema son las regiones, en Colombia las regiones son las que se comportan bien".
"Eso lo podemos utilizar para otra idea. La mayoría de países, cuando trabajan con el Fondo, no trabajan con el Estado central, sino con estadísticas para todo el país. De pronto ese es el momento. Aprovechando toda esta discusión regional, que se viene, y que la discusión sea sobre la nueva regla fiscal y sobre estadísticas agregadas en lo fiscal, más que sobre el Estado central".
Lloreda Mera recordó que el manejo de las regalías es una discusión pendiente y cuestionó qué transformación logró el país con los recursos que recibió durante el auge petrolero. La conversación se desplazó entonces hacia el gasto público y las pensiones, otro de los asuntos que presionan las cuentas del Estado.
Pensiones y empleo: el problema va más allá de la edad de jubilación
Al abordar el sistema pensional, Juan José Echavarría planteó que el país necesita revisar el ahorro y los costos fiscales del modelo, mientras que María Mercedes Cuéllar insistió en que cualquier discusión sobre la edad de jubilación debe considerar primero las dificultades del mercado laboral.
Juan José Echavarría:
"Los países crecen ahorrando y con productividad: ahorrando, invirtiendo y con productividad. La productividad en Colombia ha caído, se ha estancado, es pésima. Y para ahorrar hay dos soluciones: lo fiscal, que es que el Estado gaste menos de lo que recibe, pero es todo lo contrario en Colombia; o las pensiones privadas. Esa es la otra fórmula".
"Lo que muestran las cifras es que, en vez de ahorrar con pensiones privadas, desarrollamos un sistema que en este siglo le va a costar el 100 % del PIB a las pensiones desde lo fiscal. Y con la nueva reforma pensional ya no sería el 100 %, sino el 168 % del PIB. Es decir, estamos aumentando el problema fiscal con todo el tema de pensiones, lo estamos agravando".
"La reforma pensional puede ser parecida a lo que teníamos, incluso un poco mejor, porque arregla lo de los pilares y evita que la gente se mueva de un lado al otro. Pero hay que pensar en los temas de fondo que a nadie le gustan: ¿cómo equiparamos mujeres y hombres, como lo han hecho muchos países de América Latina? ¿Cómo subimos la pensión? Es un lío político gigantesco, pero hay que hacerlo. Todas esas preguntas de fondo hay que hacerlas, porque hoy, con pensiones, ahorramos en vez de ahorrar".
"Cuéllar respondió que la discusión no puede quedarse en aumentar la edad de jubilación, porque una parte importante del problema está en las posibilidades reales de conseguir y conservar un empleo, especialmente para las personas mayores".
María Mercedes Cuéllar:
"Siempre que se habla de pensiones hablan de la edad de pensionarse. Y sí, sonaría lógico: antes la gente se moría a los 40 años y las pensiones eran a los 50. Nadie se pensionaba, se morían antes de pensionarse. Pasó el tiempo, nos quedamos ahí pegados y ahora la gente está muriendo a los 90 años y seguimos con los 60 y no sé qué".
"Pero el problema me parece que no está ahí. Es un problema que a mí me atormenta la cabeza: el problema es el empleo. Resulta que a la gente de los 50 años la botan. Y no es que no quiera trabajar, es que no tiene dónde trabajar".
"Entonces, yo me pregunto qué hace uno subiendo esa edad para crear más líos, porque la persona no logra acumular las semanas que necesita y el problema es de empleo. Yo creo que hay que ver cómo se soluciona el problema del empleo antes de ver qué se hace con las pensiones. La informalidad es producto de lo mismo".
"El problema grande de fondo es el empleo. A mí me parece que hay que hacer algo por el empleo y que Colombia ha perdido como 30 o 40 años pensando no sé en qué. Hemos sido un país que crecía al 5 % y pasamos a crecer al 2 %. Eso fue un proceso progresivo que ha pasado en los últimos 30 o 40 años".
"Me parece que el modelo que tenemos es francamente un fracaso, un fracaso que se debería modificar. Creo que es importantísima la inversión extranjera. Nosotros nos quedamos atrasados tecnológicamente y parte del problema de la productividad es que estamos atrasados en tecnología. Hay que ver cómo traer inversión extranjera y cómo montarnos sobre la cresta de lo que está pasando en el mundo".
"En el mundo hay una revolución y nosotros estamos como en otro mundo, por ahí en el pasado. Hay que buscar esas grandes tecnológicas y ver cuáles son las condiciones para que Amazon y otras empresas vengan e inviertan en Colombia, para crear un negocio en tecnología y un negocio que le dé futuro al país".
Seguridad, productividad e inversión para crecer
En el último tramo del conversatorio, los participantes relacionaron la situación fiscal con las condiciones que necesita la economía para crecer. Para Hugo Palacios Mejía, la seguridad física y jurídica es determinante para que los inversionistas decidan desarrollar sus negocios en Colombia.
Hugo Palacios Mejía:
"Cuando a uno le hacen esta pregunta, normalmente la gente responde diciendo que necesitamos seguridad jurídica. Y yo creo que, por supuesto, hace falta seguridad jurídica para que haya inversión. Pero lo más importante para que haya inversión, en mi opinión, es la seguridad en materia de orden público".
"Cuando uno habla con gente en el exterior y habla de posibilidades de negocios en Colombia, todo el mundo le dice: “Pero es que allá me secuestran, allá me ataca la guerrilla, las instalaciones que yo tengo no dejan que mis trabajadores entren o no dejan que las máquinas funcionen".
"Definitivamente, para que el país pueda crecer a la tasa que podría crecer de acuerdo con todos los recursos de que dispone, tiene que haber tranquilidad, seguridad y se debe poder trabajar en paz".
"En materia de seguridad jurídica también tendríamos muchas cosas para decir. No se puede hacer una reforma tributaria cada año. Eso debería estar prohibido en la Constitución, salvo que hubiera emergencia económica. La seguridad en el orden público y la seguridad jurídica son temas indispensables para que podamos tener el emprendimiento que se necesita y para que el país aproveche sus capacidades".
Juan José Echavarría retomó el argumento de la seguridad y agregó que la productividad también depende de la apertura económica, el ahorro y la inversión. En su intervención, señaló que Colombia debe revisar las barreras que limitan su relación con los mercados internacionales y aprovechar oportunidades productivas.
Juan José Echavarría:
"Yo quisiera recordar una anécdota de Miguel Urrutia. En el Banco de la República hubo un investigador muy prestigioso, amigo nuestro, que presentó un documento econométrico sobre inversión, el multiplicador y un montón de historias. De pronto, al final, Urrutia le dice: “Pero si es que en Colombia secuestran hasta la Policía, ¿quién va a invertir?”. Y el tipo quedó grogui. Pero es verdad".
"¿De qué depende el crecimiento económico? De productividad. Sin apertura económica no va a haber productividad. Hoy, con Trump, es más difícil hablar de apertura económica. Cuando firmamos el acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, el argumento central nuestro era que Estados Unidos se volviera proteccionista y todo el mundo se reía, incluyéndome a mí. Hoy son proteccionistas".
"Yo creo que sin más apertura no va a haber productividad. Lo que mostramos en un libro del Banco de la República es que bajamos aranceles y protegimos la economía. La economía hoy es más cerrada de lo que era antes de Gaviria, por todos estos mecanismos que tienen que ver con el ICA y con todas estas cosas que conocemos".
"Además de la seguridad, hay que mirar dónde destinar los recursos. El desarrollo de la altillanura está atrasado. También está todo el tema del desarrollo en petróleo y gas: hay recursos gigantescos de gas que pueden empezar a operar en Colombia desde 2030. Si eso lo explotamos bien, podemos producir el doble del gas que Colombia necesita".
"Durante el gobierno Petro, casi todos los empresarios guardaron su dinero para ver qué iba a pasar en este país y hoy están viendo si lo invierten o no. Eso daría un impulso enorme a la economía".
Carlos Caballero Argáez advirtió que las decisiones fiscales no pueden aplazarse indefinidamente y que el crecimiento dependerá de que se actúe sobre varios frentes al mismo tiempo.
Carlos Caballero Argáez:
"Hoy en día, si no se hacen una serie de medidas drásticas, fuertes, si no se ajusta rápido, la economía no es sostenible. El año entrante el crecimiento va a ser bajito, ojalá bajito, si es que hay crecimiento. La recuperación podría venir en el 2028 o en el 2029".
"Todo lo que se haga por estimular el crecimiento, la seguridad física, la seguridad jurídica, el ajuste fiscal y el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para que nos sigan prestando son claves en este momento. Si no se hacen esas cosas, estamos en una mala situación".
Un problema fiscal que condiciona el futuro
En el cierre, Lloreda Mera recogió los principales asuntos de la conversación: la necesidad de que el Gobierno contribuya a contener la inflación, la revisión del gasto público, el debate sobre el presupuesto y las medidas que podrían ser necesarias para estabilizar las finanzas públicas. También quedaron abiertas las preguntas sobre el empleo, el sistema pensional, la productividad, la inversión y la seguridad.
Juan José Echavarría terminó con un mensaje sobre el futuro económico del país y la importancia de actuar sobre el problema fiscal para recuperar la confianza y abrir espacio al crecimiento.
Juan José Echavarría:
"Hay que apostar a Colombia, hay que apostarle a Colombia por encima de cualquier cosa. Este país lo puede hacer bien, como lo hemos hecho en el pasado. Yo creo que hemos manejado bien la economía frente a América Latina y podemos hacerlo".
"Yo creo que el mensaje central es que hay un problema inmediato, que es el tema fiscal, sin el cual no va a haber inversión, no va a haber crecimiento y no va a haber apuesta por Colombia".
